Esta especie africana fue introducida con fines cinegéticos en los años 70 en Murcia y se ha expandido por las sierras de Alicante ante la falta de depredadores
Nace un primate en grave peligro de extinción capaz de comunicarse con los ojos en Bioparc Valencia
Un arruí, también conocido como muflón del Atlas o carnero de Berbería, fue visto esta semana recorriendo las calles de Gata de Gorgos (Alicante). El animal circulaba desorientado por la localidad ante la sorpresa de los pocos vecinos que se encontraban en la calle a esas horas.
Varios videoaficionados registraron la imagen del bóvido subiendo por la carretera de Xàbia y recorriendo la carretera nacional.
No es la primera vez que un ejemplar de esta especie es visto por las calles de un municipio Alicantino. El pasado mes de julio varios vecinos de Denia avistaron a otro arruí en las inmediaciones del parque Chabàs y el Club de Tenis, y más tarde deambulando de noche por la Marineta Cassiana y les Rotes. Tras varias horas por las calles de localidad, el animal se refugió ya por la mañana en la ladera del Castillo de Denia. Finalmente, empleados de la empresa pública Vaersa, movilizados por la Conselleria de Medio Ambiente, abatieron al animal a tiros.
De Murcia a Alicante
El arruí es un bóvido que procede originalmente de zonas desérticas y semidesérticas del norte de África. Esta especie fue introducida en España en los años 70 en la Sierra Espuña (Murcia) con fines cinegéticos.
Desde entonces, su expansión por el sureste peninsular ha sido imparable llegando a la provincia de Alicante. Su resistencia a la falta de agua, una dieta flexible y la ausencia de depredadores naturales en la península ibérica ha favorecido su asentamiento en todo el cuadrante suroriental de España. Desde las sierras de Aitana y Mariola, los arruís han llegado a la comarca de la Marina Alta, donde hay numerosos ejemplares asentados.
Al tratarse de un herbívoro muy robusto y adaptable, causa una fuerte presión sobre la flora autóctona mediterránea y genera preocupación entre los agricultores locales debido a los daños en los cultivos de la cuenca del río Gorgos
