Los noviazgos de ayer y de hoy en ‘Qué tiempo tan feliz’

cuatro.com
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María Teresa Campos ha dado la bienvenida en el programa de hoy a Luján Argüelles, la presentadora del nuevo programa de Cuatro, ‘Quién quiere casarse con mi hijo’ que se estrenó el pasado viernes convirtiéndose en uno de los estrenos más exitosos de la cadena.

La también presentadora de ‘Granjero Busca Esposa’ llegó acompañada de Julia, la madre de David y suegra más polémica del ‘docu-show’.

María Teresa Campos lanza la pregunta… ¿Cómo han cambiado los noviazgos?

Y es que mucho han cambiado las formas y los noviazgos entre los jóvenes de antes y de hoy. Actualmente Cupido disfruta de todas la cualidades para hacer triunfar el amor. Antes, el noviazgo “español” era larguísimo, interminable.

Las relaciones han evolucionado. En España, hasta llegados los ’80, las parejas debían cumplir un protocolo que, desde luego, no incluía: darse un beso en público, ir solos al cine o pernoctar en un hotel.

Los bailes y guateques eran los sitios indicados para encontrar el amor, pero había que “sujetarse” para no estar en boca de todos. Luego llega el cortejo: días y meses donde el hombre debía ganarse a la chica para obtener su primera cita.

Una vez obtenido el visto bueno de los padres, la pareja puede celebrar sus primeros encuentros pero acompañados de un adulto… si no, podría llegar la policía. Porque besarse o “magrearse” en la calle era delito. Antes, cuando uno se casaba, tenía que ir con el libro de familia al hotel para pasar la noche de bodas.

La pedida de mano: el novio le pide al padre de la novia algo así como un “ajuntamiento”. Y para ello, debía contar con el beneplácito de la familia. Tras la boda, los novios se convierten en marido y mujer y, por fin, pueden consumar el matrimonio. Sin duda, son muy distintas las maneras de relacionarse.

José Corbacho afirmaba haber visto el nuevo espacio de Luján Argüelles: “el programa tiene una parte muy antigua que es la suegra”. Porque, no lo olvidemos, madre e hijo van juntos en ‘Quién quiere casarse con mi hijo’. Viajan juntos, toman juntos decisiones y las madres intentan influir en la decisión de sus hijos. Porque, como algunas de ellas afirman: “En mi casa no entra cualquiera”.

A Josemi, colaborador de María Teresa Campos, le sorprende este concurso: “la mamá lo que quiere es echar de casa al niño y la mamá se quiere convertir en una futura novia”.

Luján Argüelles matiza: “son chavales que no necesitan a sus madres para encontrar una pareja. Pero, en este programa, las madres viven una gran experiencia”. Y es que Julia también lo dice: “al final esto es 50 – 50”. Si hay error, las culpas se reparten entre los dos, pero si hay acierto, está claro que las suegras se adjudicarán el punto.