GH DÚO, en directo: Sonia les marca el límite a Manuel y a Gloria
¿Quién es el porcentaje más bajo? Descubre el nombre del nominado menos votado para la expulsión de 'GH DÚO'
Cristina Piaget se va en plena emisión de 'GH DÚO' ante las "acusaciones" de sus compañeros ¡y acaba queriendo abandonar!: "¡Es un paredón!"
Las noches de posicionamiento suelen traer cola, aunque esta vez se repartieron las dos colas entre Cristina y Belén. Si bien la de Cristina empieza a ser habitual, esta vez Belén coleccionó reproches dentro y fuera de la casa. Andrea, Sandra y Juanpi fueron duros con ella, pero John Guts se aseguró de dedicarle su despedida a la que fue (y sigue siendo) su enemiga en la casa. Eso y una invitación a Cristina, caravana incluida.
Tenemos un regreso. Antonio Canales ha vuelto a la casa como concursante de pleno derecho. Era su decisión contar o no el doloroso motivo que le sacó de la casa hace unos días y Antonio no ha dudado en compartirlo ni sus compañeros en ofrecer su cariño.
En cuanto a Cristina, su relación con la casa anda en la cuerda de la discordia, pero lo más sonado es quizá su ruptura con Carlos Lozano. Tal y como están las cosas, parecen irreconciliables. Y mientras tanto, el concurso sigue su curso. Los porcentajes situaron anoche a Carlos como el dueño del 8,9% de los votos. Los otros tres porcentajes: 35,0%, 32,6% y 23,5%, corresponden a Carmen Borrego, Belén Ro y Cristina Piaget, ignoramos en qué orden y cómo continúa su evolución porque las votaciones no han parado y hasta mañana no habrá salvación. Así que de momento, cuatro titanes siguen señalados. Tienen aún tiempo por delante para convencernos. Conectamos con la casa.
Momentos clave
Sonia y Carmen le explican a Andra la situación de Sonia
En la mesita junto al confe, Carlos le daba una pomada a Carmen en la rodilla al tiempo que pasaba todo lo anterior en la cocina. Poco después Sonia y Carmen, en la misma mesita, hablan sobre los jóvenes del programa y las bromas que no hacen gracia. Carmen dice que "se creen que lo hacen todo bien y no es así". Y ahora es Andrea el que se ha sentado con Sonia y Carmen y Sonia le explica lo que le ha pasado. Andrea le propone a Sonia que hubiera estado bien que le explicara a Gloria que no tenía ganas de hablar en aquel momento. Por lo demás, se muestra comprensivo con Sonia.
De demonia a guapa en un salto
Nos vamos a la cocina, que veo a Cristina con la boca tensa. Raquel y ella se están enfrentando porque Cristina opina que hay sobras que se pueden comer y Raquel rebate que la gente está comiendo bien. La cosa se tensa y Cristina por un lado dispara y por otro reprocha cosas que le han dicho. En concreto le dice a Raquel que quién es ella para decidir quién es una criatura de Dios y quién lo es del demonio. A lo que le dedica a Raquel un improperio nada romano. Todo esto aderezado con las intervenciones de Manuel y las miradas atónitas del resto de presentes.
Parecía que la cosa se relajaba, pero Raquel hace un gesto de taparse la mano con la boca y Cristina se da por aludida. "Has dicho algo de mí, que te he oído", le dice a Raquel. Y empieza una protesta porque dice que Raquel cuchichea cosas a Belén, "pero delante de mis narices". Acusación que se hace extensible y pide en voz alta que si hablan mal de ella delante de ella, ella responderá. "¡Basta, demonia! Que yo tengo un marido, dos hijos, tres nietos. ¡Y no juegan a la play!" (las cifras puede que no sean correctas, no tengo claro el árbol genealógico). Esto le dice Raquel, a lo que Cristina responde que ella no aguanta dos meses sin ver a su hijo y que en un momento dado abandonará para irse con él.
Esta afirmación también recibe risas, comparaciones, críticas y reproches que Cristina no deja sin contestar y de nuevo tenemos griterío en la cocina con cancioncillas de Manuel, que escucha una palabra y se le enciende la radio a ver qué tonadilla se sabe con la palabra en cuestión.
Cuando la cosa ya no parecía tener remedio, Raquel va y le dice: "¡Guapa, anda ven que te doy un abrazo!". Y veo a Raquel correr hacia Cristina y la coge por detrás pidiendo perdón y el resto coreando. Cristina en volandas levanta los brazos y pasa a corear y reír con los demás. Hasta hace las paces con Manuel.
Sonia y Gloria acercan posturas
Belén coge a Carlos. Quiere diseñar estrategia en el caso de que se vaya. Pero llega Canales y se ponen a hablar de los mantelitos de las mesas y cómo van a terminar. Los mantelitos, digo.
Carmen coge a Gloria y le explica que hay bromas de mal gusto y que ellos son muy de escudarse en el "era una broma", pero que hay bromas que no caen bien. Gloria le dice que se acaba de disculpar con Sonia y justo Sonia pasa por allí y las dos vuelven a hablar, ahora más tranquilamente. La situación fue que cuando Sonia salió del confe en estado afectado, Gloria le preguntó cómo estaba y Sonia le respondió "déjame en paz", pero poco después Sandra también preguntó y Sonia le respondió mucho más amable. A lo que añade que los demás por detrás también hablan de Sonia y que ella (Gloria) "también rajo, pero te lo digo a la cara". Sonia le dice que no se sienta rechazada, también le pide disculpas si se sintió mal y ambas parecen acercar posturas.
Sonia contra Manu y Gloria
Tenemos a Sonia en el baño marcando un límite a Manuel. "No quiero bromas, no quiero dúos, no quiero que se nombre a terceros, no quiero que se hagan bromas", dice. Se refiere a que ni nombren a Selena. Manuel la rebate y la rebate y la rebate y Sonia insiste y Manuel vuelve a rebatir: le dice que fue ella la que empezó cantando la canción. "A ver si no voy a poder cantar mi canción", replica ella.
"No te preocupes, que no se va a nombrar", le dice Manuel. "Perfecto gracias, porque entré con esa condición", dice Sonia. A lo que Manuel repite que no se preocupe, que no se va a nombrar y acto seguido insiste en que la cosa la empezó ella. "Oye, mira, Manu, que no quiero hablar del tema", protesta Sonia. Y Manu vuelve a aceptar para acto seguido acusar a Sonia de mala educación y recriminarle que le dijo a su hermana: "déjame en paz". Sonia le dice que eso fue porque Gloria le fue a preguntar en mal momento.
Entonces entra Gloria en batalla y Sonia y Gloria tienen una conversación nada amistosa. Sonia trata de explicarle que cuando Gloria fue a preguntarle, no era el momento, pero Gloria está muy ofendida y le acusa de no haberse disculpado de su "déjame en paz". Muy tensamente y exigiéndose los turnos de palabra, Gloria le dice a Sonia que siente si sus bromas le cayeron mal y escucha los motivos de Sonia. "Ah, a la novena", acepta las explicaciones Gloria de aquella manera.
Desde el dormitorio, Belén no pierde detalle.
Belén, Manuel y la ausencia de buenos días
Manuel se sienta en el banquillo del baño. Belén no le ha dado a los buenos días y Manuel habla de la mala educación. A Antonio no le parece bien, aunque también intenta justificar y dice que a veces la gente está nerviosilla por la mañana, pero a Manuel no le parece un asunto de nervios. "Eso está en el ADN", sigue Manuel. Dice también Manuel que no es la única que no da los buenos días.
"¿Se puso como ella se pone?"
"Eso de que la obligaron, eso de que la obligaron", Carlos charla con Belén recordando este momento. "Le dije este es el camino, el camino del Señor", dice también. No hay más datos por ahora y enseguida cambian de tema. Hablan ahora de la maleta, que aún no las tienen. Belén opina que mañana se salvará Carlos y espera que les den pronto sus maletas, al menos para la gala del jueves.
Carlos rebate que sea seguro que él sea el salvado. Dice que el conflicto entre Cristina y él puede llevarles a enfrentarse el uno al otro el jueves. Habla también de la sala de la verdad de anoche. Dice que Cristina entró bien, pero que la cosa acabó de aquella manera. "¿Se puso como ella se pone?", pregunta Belén.
Restos que nadie limpia
Entre Raquel y Canales tienen una colección de anécdotas de cocina para llenar un libro. O una bolsa de basura. Nadie limpia la tostadora, nadie limpia la cafetera... y así.
Canales organiza la cocina
El Super les recluye a todos a la zona de baño y vestidor. Se habla de las posibilidades en la cocina, teniendo en cuenta que han perdido la prueba y el presupuesto es de 1 euro por persona y día. Canales tiene varias ideas, tanto para la comida como para limpiar la cocina.
Amaneciendo
Canales les lleva a todos muchísima ventaja. Se toma su café con gafas de sol mientras canta con la música que suena en la casa para que el resto se levante. Ha tenido un momento de flaqueza, pero se ha recolocado las gafas y se ha entregado a la canción para superarlo.
En el baño Belén espera de pie, tan quieta que parece una estatua. Lo de volverse a la cama le ha sentado a medias.
Ups, el grifo
Canales se ha quedado solo en la cocina y limpia a conciencia. Friega los cacharros, enjabona la mesita del desayuno, aclara la bayeta, vuelve a pasar la mesita, la seca, pone los manteles, los estira, va a por las servilletas, las pone y ahora hace lo mismo en la mesa de cristal. Todo esto con el grifo de agua abierto. Ha pasado ya unas cinco veces por delante y no se ha dado cuenta.
Ha sido a la novena o así que lo ha apagado y ahora pasa la encimera sin el sonido del agua corriendo.
"Sólo saben hablar de cuernos"
Con la calma de la casa para ellos, mientras duermen los demás, se sientan en la mesita de la cocina. Se queja Belén de los jóvenes, en concreto de los dos tríos salvando a Anita, de quien dice que es diferente. Del resto, asegura dos cosas: la primera, que sólo saben tirar de su trama (la de Belén). Dice que hasta Manuel, que se posicionó detrás de Cristina, habló sin embargo de ella (de Belén). La segunda cosa que dice es que "sólo saben hablar de cuernos".
Aquí están
Canales y Belén no pierden las buenas costumbres. Con la petaca bien puesta, se preparan un desayuno en la cocina.
Empezamos
Buenos días! Aquí Ada en blanco y negro. Todos dormidos de momento.
