Kiko Matamoros, sobre Diego: "Me da pena el sentimiento de orfandad que pueda tener"

Todo comenzó cuando Belén Esteban se hacía eco de lo que Diego Matamoros le había contado: no hablaba con su padre desde que se sentó por última vez en el Deluxe. A partir de ahí, se sucedieron unas declaraciones en las que el hijo del colaborador de ‘Sálvame’ atacaba a Makoke, pareja de su padre y, de alguna manera, también a Kiko.
Pasados los días y, a solas con Jorge Javier Vázquez, el colaborador confesaba: “Es más duro cuando va sedimentando, en el fragor de la batalla estás caliente, sientes distinto… pero cuando van pasando los días se hace muy cuesta arriba”, decía. Pasado este tiempo, no sabe si podría perdonar pero sí calificaba rotundo que lo sucedido es “tremendo”. A su juicio, Diego “ha matado las moscas a cañonazos” y le recordaba que hay cosas que no le puede pedir: “Elijo me vida y a la mujer que quiero que esté a mi lado si he tenido esa suerte”, explicaba.
Kiko recordaba que en un Deluxe Diego “dijo que no ha perdonado a su padre que se separe, creo que esa es la clave", apuntaba el colaborador: “Posiblemente, perdió un paraíso emocional para él con mi separación, no ha sabido trascenderlo y culpabiliza a Makoke, es absurdo” y aseguraba que si su hijo quiere buscar un culpable no es su pareja, sino él mismo.
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Matamoros no cree que su hijo quiera acudir a un plató sino que su objetivo era otro: “Creo que ha tenido la necesidad de darme una bofetada pública y lo ha hecho”. No ve intención por parte de su hijo de solucionar la situación pero “sí una intencionalidad clara” y cuando el presentador le preguntaba si seguía queriéndole, decía: “¿Cómo no vas a querer a un hijo? es muy difícil y sobre todo, cuando has querido mucho a un apersona no le dejas de querer de la noche a la mañana, creo que incluso le quieres un poco más”.
El colaborador se derrumbaba y reconocía que lo que más le duele es la repercusión que esto pueda tener para su hijo: “Me da pena el sentimiento de orfandad que pueda tener él porque yo lo he tenido y sé lo que es”. Matizaba que su situación y la de su hijo “no son comparables” pero cree que para el desarrollo emocional hacen falta apoyos: “Tu solo no navegas (…) Me da mucha pena que él pueda pasar por la vida sintiéndose huérfano en el sentido figurado, pero de verdad que mi dolor es el suyo, porque intuyo que bien no se tiene que sentir”.
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