Todos contra Víctor
Belén Esteban y él han protagonizado un duro enfrentamiento en plató, que no ha sido el único de la tarde. La polémica entrevista hecha hace casi dos años a Víctor Sandoval en un canal de televisión catalán ha enfurecido a la co presentadora. Pero Víctor no lo entiende, porque ni siquiera se han visto las imágenes y finalmente, no puede más y estalla: Ya me hartado de la princesa del pueblo; basta ya de crear jurisprudencia en todo. Todos tenemos opinión, declara enfurecido, "respétala y respeta las opiniones de tus compañeros si te afectan a ti, porque a lo mejor a mi tampoco me hace gracia lo que opinéis vosotros, pero os respeto", le aconseja a Belén. Pero ésta no escucha y acusa a Víctor de no respetar a nadie y de criticar en televisión a todos sus compañeros. Fuera de si, Sandoval da un golpe en la mesa y le pide que lo demuestre. Es la gota que colma el vaso para Belén, que se levanta y abandona el plató.
Pero tras tranquilizarse, regresa indignada: "Si se le acaba el chollo de Nacho Polo, conmigo no va encontrar otro. Que se busque otro", advierte.
Víctor , arrepentido por sus formas, pide perdón pero pide, una vez más, respeto porque está "harto" de que le ataquen: "Si he metido la pata o he cometido algún error estoy aquí. Pediré perdón si creo que tengo que pedir perdón. Sino pido respeto".
Y aunque parecía que todo se empezaba a calmar, no ha sido así. Tras ver el vídeo de la entrevista de la discordia, Belén es la primera en hablar: "Yo puedo ser una verdulera, me pueden perder las maneras, pero con una persona que critica a sus compañeros día tras día, lo siento mucho, pero tendré una relación de trabajo y nada más".
Sandoval insiste en que no eran sus compañeros pero parece que tiene la batalla perdida porque Kiko Matamoros se une al enfrentamiento y asegura que se han omitido comentarios "tremendos" de la entrevista. "No quiero sacar mierda de nadie", asegura dirigiéndose a Víctor, "el problema es que eres un hombre con muy poca palabra. Eres capaz de decir lo que sea por interés".
Y tras una larga espiral de ataques mutuos, todo termina en lágrimas. Víctor no puede más y rompe a llorar. Irónicamente encuentra consuelo en su primera atacante, la princesa del pueblo, que es la primera en acudir a su encuentro para tranquilizarlo.

