Rapada a lo Juana de Arco: Gisela ya no va a ser nunca más la dama de negro

El color negro en su ropa, los piercings y los tatuajes han hecho que Gisela y su madre choquen. Su madre es testigo de Jehová, tiene valores y creencias muy diferentes a la participante, y esto es algo que las ha separado. Pero Cristina ha llegado y ha hecho que las dos se renconcilien y lleguen a entenderse. En su nuevo look, ya no hay rastro del color negro (solo en sus uñas), y además le ha rapado el pelo como Juana de Arco.