
1 de 12
En la cuarta jornada del juicio por el asesinato de sus hijos, José Bretón ha vuelto a mostrarse frío y tranquilo en el banquillo de los acusados. Ya sin mampara, las cámaras han podido captar las escasas reacciones de José Bretón que ha lanzado miradas intimidantes a todos los testigos que han pasado por la sala. Con la mirada fija y prácticamente sin pestañear, Bretón ha llegado a provocar que una de las testigos, la directora de la guardería a la que asistía su hijo José, se derrumbara y rompiera a llorar.











