Juan Cano aprovechó su última palabra en el juicio por el crimen de Alejandro Ponsoda, alcalde de Polop, para mostrar su pesar por la muerte de este: “Cuando nadie me ve paso por la tumba de Alejandro para rezar”. Además ha querido mostrar el apoyo a las hijas de Ponsoda, diciendo que entiende su dolor, pero que él no tiene nada que ver con la muerte de su padre: “Comprendo vuestro dolo, pero yo no maté a vuestro padre”.