La dura confesión de Belén Rueda sobre la cardiopatía de la que murió su hija María: "A lo mejor hoy seguiría viva"

Belén Rueda ha hablado sobre el duro episodio que vivió en el hospital: su hija María falleció por una cardiopatía
La relación entre Belén Rueda y su hija, Belén Écija, dentro y fuera de la gran pantalla ante su nuevo proyecto juntas
Belén Rueda ha hablado sobre un episodio que marcó un antes y un después en su vida: su hija María. Era su segunda hija, y al poco de nacer le diagnosticaron una cardiopatía. La pequeña permaneció ingresada en el hospital durante once meses hasta que terminó falleciendo.
Desde entonces, la actriz colabora con la Fundación ‘Menudos Corazones’ para ayudar a las personas con el mismo problema que su hija y sobre todo, para apoyar a sus familiares: “Cuando nació mi hija María, que ahora tendría 28 años, estábamos en un hospital público donde solo había dos horas de visita. Los padres nos quedábamos hablando en los pasillos y en ese momento había muchas asociaciones diferentes y pensamos que lo mejor era unir fuerzas para dar apoyo de todo tipo”.
Sobre todas esas horas de hospital, Belén ha confesado en una entrevista para el medio ‘El Diario Montañés’, que su única preocupación era la recuperación de la pequeña: “No tenía mucha capacidad de reacción para otras cosas. En ese primer momento estás muy perdido y no sabes dónde dirigirte”, explica.
La importancia del diagnóstico temprano
La medicina ha avanzado tanto que, estas cardiopatías se pueden operar antes del nacimiento, algo que podría haberle salvado la vida a su hija: “Ahora existe algo muy importante: el diagnóstico temprano. Se puede detectar la cardiopatía cuando estás embarazada, incluso algunas se operan antes de dar a luz. Yo hablo de hace 28 años y es posible que, con lo que tenía María entonces, a lo mejor hoy seguiría viva”.
En la misma entrevista afirma que le gustaría haber conocido el diagnóstico de su hija con más antelación: “Así te preparas antes. Eso no significa que el golpe sea menor. Pero la noticia siempre bloquea. Cuando nos lo dijeron a su padre y a mí, no podíamos respirar”, admite.
