Familia Real Británica

El caso Epstein salpica a las hijas del expríncipe Andrés: ya no aparecerán en actos oficiales y no disfrutarán de sus privilegios

El caso Epstein salpica a las hijas del expríncipe Andrés: ya no aparecerán en actos oficiales y no disfrutarán de sus privilegios
Así salpica el caso Epstein a las hijas del expríncipe Andrés. Informativos Telecinco
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La familia real británica aparta a las hijas del expríncipe Andrés y Sarah Ferguson: ya no tendrán privilegios y se acabaron las apariciones en actos oficiales. Según informa Ainhoa Paredes, se espera que sí acudan a los encuentros familiares, aunque todavía se desconoce. En Reino Unido se habla de un posible pacto entre Andrés y su hermano, el rey Carlos III, para proteger a sus hijas Beatriz y Eugenia.

Ambas todavía no se han pronunciado sobre el caso Jeffrey Epstein a pesar de que en los últimos archivos han revelado que el amigo de sus padres tenía una mayor presencia en sus vidas de lo que se pensaba. Eugenia ha dejado su rol en una ONG que ayuda a las víctimas de tráfico de personas y de esclavitud moderna.

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Las hijas de Andrés, lejos de la familia real británica

La imagen de Eugenia y Beatriz de York junto a la familia real durante la Navidad hizo pensar que todos arropaban a las princesas tras los escándalos de su padre. Pero ha quedado latente que no son un núcleo activo de la Casa Real. Así se ha podido comprobar con los actos del Día de la Commonwealth, donde no han acudido las hijas del expríncipe Andrés.

Mientras, la prensa británica ha destapado un viaje pagado por Einstein para ir a la mansión de Florida de Andrés, regalos procedentes de un contrabandista de armas o sumas de dinero ingresadas gracias a la mediación de su padre.

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La organización benéfica donde Eugenia era la patrona, investigada por los gastos

Eugenia ya ha renunciado a ser la patrona en la organización benéfica contra la esclavitud en la que colabora desde hace siete años. Esto podría deberse a que la organización está bajo vigilancia por la gran cantidad de gastos y los pocos programas benéficos que tienen.

Las hermanas ya no podrán disfrutar de privilegios como el uso de las carrozas reales o asistir al palco de honor en las carreras de Ascot. Todavía se desconoce que ocurrirá con sus viviendas, ya que viven en residencias de patrimonio nacional.