La lista de espera para sacarse el carné de conducir en Valencia obliga a peregrinar a otras provincias: "Vienen a Ourense a examinarse"

La falta de examinadores y funcionarios de tráfico han colapsado el sistema y más de 46.000 valencianos están a la espera de conseguir una cita para conseguir el permiso
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Ya son más de 46.000 los valencianos que se acumulan en las listas de espera para poder acceder a los exámenes para obtener el carné de conducir. "El sistema ha colapsado y de seguir así se va a extender a toda España", asegura Juan Carlos Muñoz, presidente de la Asociación Valenciana de Autoescuelas.
La falta de examinadores, en Valencia solo hay 30 y se necesitan al menos 50, sumada a la carencia de administrativos en Tráfico para realizar la gestión del papeleo, en la actualidad son 59 funcionarios frente a los 212 que había en 2015, convierten en misión imposible conseguir fechas para realizar las pruebas. "Para hacer el teórico hay que esperar al menos dos meses y para el práctico el tiempo se multiplica, por lo que se necesita al menos un año para poder sacarse el permiso, antes es imposible", explica Muñoz.
A la falta de personal, hay que añadir el aumento del número de candidatos. "No solo hay más interesados en sacarse el carné, además, que los que hay tienen más urgencia. Llegan muchos conductores profesionales de Sudamérica para trabajar como transportistas y cubrir las plazas que necesita el sector, para ello tienen que sacarse el carné aquí porque no les convalidan los permisos de su país".
Ante esta situación, aquellos que necesitan conseguir el carné por razones laborales se ven obligados a peregrinar a otras provincias para realizar los exámenes. "Son muchos los que se van a Albacete, Cuenca o Teruel y algunas de estas provincias ya empiezan a estar saturadas porque no tienen capacidad para absorber a tantos candidatos".
Es tal la desesperación, que algunos viajan hasta provincias tan lejanas como Ourense. "Estamos recibiendo a personas que vienen de la Comunidad Valenciana. Lo más habitual son los que llegan para obtener los carnés de vehículos pesados como camiones y autobuses porque los necesitan para incorporarse a un puesto de trabajo", explica Luis Novoa, presidente de la Asociación de Autoescuelas de Ourense.
Las llamadas a las autoescuelas orensanas son continuas, aunque muchos se echan atrás por los costes que supone. "Tienen que venir al menos una semana para poder hacer unas prácticas previas al examen, hacen entre 8 y 10 y las concentran en unos pocos días. A eso hay que sumar los gastos de hotel u hostal, más el desplazamiento", señala Novoa.
En el caso de Luis, un venezolano que vive en Valencia, ha conseguido fecha para hacer el examen teórico la próxima semana en Alicante, después de dos meses de búsqueda. "Ha sido una locura porque en la web de la DGT no puedes conseguir cita", asegura. Luis Escalona.
Comercial de profesión, Luis necesita el permiso para seguir trabajando. "Tengo el permiso de Venezuela y de EEUU, pero ninguno de los dos me vale. Fui el 7 de enero a la autoescuela y ya me dijeron que con suerte podría tenerlo a finales de año", lamenta.
Cambio de sistema
Desde las autoescuelas valencianas reclaman al gobierno aumentar el número de funcionarios para frenar el incremento de las listas de espera. "Cada mes son 1.000 personas más que no pueden obtener el permiso", afirma Muñoz.
La otra opción que proponen es un cambio de sistema, como ya tienen en otros países europeos. "En Portugal hay un sistema mixto, público-privado y en Alemania está totalmente privatizado y lo controla el Estado. El resultado es que los tiempos de espera son mucho más cortos y el coste económico para los candidatos es el mismo que tenemos aquí".
Lo cierto es que este colapso no solo afecta a los aspirantes, también las autoescuelas están sufriendo las consecuencias. "No podemos presentar a los alumnos que tenemos preparados, por lo que no podemos cobrar el servicio. Esto se traduce en que hay autoescuelas que se ven obligadas a cerrar porque caen sus ingresos y los pagos siguen siendo los mismos", asegura Muñoz, que señala que "es muy triste que habiendo trabajo no puedas realizarlo por culpa de la administración".
