Actores

Renée Zellweger: "Antienvejecimiento me hace pensar en anti-vida"

Zellweger ha recibido muchas críticas por su físico y los cambios en su rostro. Cordon Press
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MadridSi alguien sabe lo que es ser juzgada por el mundo por su aspecto físico, es Renée Zellweger. La actriz, que logró darse a conocer internacionalmente gracias a meterse en la piel de Bridget Jones, ha tenido que afrontar a lo largo de su carrera varias situaciones que han hecho que con el tiempo cambie su concepción de la belleza, sobre todo la propia. 

Tras su aparición en una alfombra roja con un 'maquillaje diferente', según afirmó, y las críticas de todos porque su rostro se veía extraño y no parecía ella misma, Zellweger parece tener más claro que nunca que lo que importa es aceptarse a uno mismo y sentirse bien, sin que eso esté relacionado con el peso, el físico o, como señala ella, con la edad. Pasados los 50 años, ha llegado a la conclusión de que aceptarse es la clave de todo

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No es un proceso nada sencillo para alguien que, en buena parte, vive de su físico, pues si bien está claro que su talento interpretativo es la máxima, durante mucho tiempo se ha esperado que actores y actrices (sobre todo ellas) cumplan con ciertos cánones de belleza. No podemos dejar de señalar que una de las preocupaciones de su personaje más popular, además de encontrar pareja, era perder peso. 

"Cumplir 50 lo sentí como un nuevo comienzo sin tonterías, el punto en el que puedes dejar de escuchar todas esas voces en tu cabeza, y todas esas expectativas y proyecciones que la gente tiene de ti, y convertirte en tu yo más auténtico", confesó durante una entrevista en The Times. Ahora la actriz tiene 56 años (y el 25 de abril serán 57). 

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Renée Zellweger: "La sociedad está obsesionada con la juventud"

Hace tiempo que la actriz parece tener bastante claras sus opiniones sobre el envejecimiento y cómo muchas personas son empujadas por la sociedad y la industria a intentar aparentar menos edad de la que tienen. Ella no tiene interés en parecer más joven de lo que es, ni siquiera en parecerse a sí misma cuando era más joven, y así lo señalaba durante la entrevista con The Times

"¡Quiero ser mil veces mejor!", señalaba haciendo referencia a su versión más joven. "Tenemos que cambiar el paradigma. Realmente no puedes hacer nada significativo cuando te preocupas continuamente de si todavía pareces tener veinte años. Simplemente no puedes". La actriz se muestra muy crítica con estas exigencias: "Mientras aceptemos la idea de que la sociedad está obsesionada con la juventud, la perpetuaremos". 

"Hay una gran diferencia entre ser tu mejor y más vibrante versión y querer ser lo que no eres. Para ser vibrante y bello, debes aceptar tu edad. De lo contrario, estarás viviendo disculpándote y, para mí, eso no es bonito en absoluto". Motivo por el que considera que los productos antiedad son "anti-vida".

La actriz seguía reflexionando sobre las exigencias actuales sobre la estética, algo a lo que ella misma se ha tenido que enfrentar y que se rumoreó que le ha llevado a pasar por quirófano en varias ocasiones. Ella nunca ha confirmado ni desmentido nada categóricamente, pero sí que reconoció en InStyle que ser juzgada por su aspecto y su rostro fue una experiencia complicada. 

"Hay un juicio de valor sobre nosotras, como si de alguna manera fuera un reflejo de tu carácter: si eres una buena persona, una persona débil o una persona auténtica", explicaba sobre lo vivido. "Eso me entristece. Yo no veo la belleza de esa manera y no pienso en mí misma de esa manera. Me gusta mi rareza, mi mezcla de cosas fuera de lo común. Me permite hacer lo que hago. No quiero ser otra cosa. Me contrataron con mis vaqueros y mis botas vaqueras y mi pelo alborotado. Empecé a trabajar así. No tenía que cambiarme para trabajar. ¿Por qué de repente intentaba encajar en un molde que no me pertenecía?".

Ahora concibe el envejecimiento de otra manera, "No es envejecer. Es crecer", explicaba en la citada entrevista. "Es adquirir las cosas más valiosas: experiencia, conocimiento, gracia y perspicacia". Aboga por el envejecimiento natural, por aceptar la edad que uno tiene, lo que no quiere decir que no se cuide para poder ser su mejor versión. 

Uno de sus imprescindibles es el gimnasio, porque le ayuda a "mantener la cordura", según dice. El tiempo que dedica a hacer ejercicio es para sí misma, no lo quiere compartir ni con amigos ni con entrenadores, porque es su momento de desconexión, para poder conectar consigo misma. También disfruta de su tiempo en la naturaleza y durante la pandemia descubrió la que es una de sus grandes pasiones, la jardinería. 

Este hobby es uno de los más recomendados para la salud, porque nos invita a estar al aire libre y también a movernos. Además, en el caso de las personas que optan por cultivar un huerto, ofrece la posibilidad de mejorar la alimentación con ingredientes naturales que uno mismo ha visto crecer.