Harrison Ford, sobre las relaciones en la madurez: "Las personas mayores también pueden amar"

Harrison Ford y Calista Flockhart se conocieron en 2002 y desde entonces están juntos; Ford tenía 59 años
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MadridA pesar de que parte de su trabajo consiste en conceder entrevistas, no es demasiado frecuente que Harrison Ford se salte el guion y revele más detalles de los deseados de su vida personal. Sin embargo, de vez en cuando se siente lo suficientemente confortable para compartir un poco más sobre su vida familiar, esa que comparte con la actriz Calista Flockhart desde hace años.
La pareja se conoció en 2002 durante una entrega de premios cuando Ford tenía 59 años y ella 37, y se casaron en 2010. Los Globos de Oro hicieron que sus caminos se cruzaran y desde entonces se han convertido en una de las parejas más sólidas de Hollywood, para quienes la diferencia de edad nunca ha sido un impedimento. Ford adoptó al hijo que Calista había adoptado como madre soltera.
Cualquiera podría pensar que a los 59 años y con dos divorcios a sus espaldas, volver a enamorarse no entraba dentro de los planes del intérprete de personajes tan míticos como Han Solo (Star Wars) o Indiana Jones, protagonista de la saga del mismo nombre, pero las cosas no suelen ser como uno las espera y el amor volvió a llamar a la puerta de Ford.

El actor no dudó en darle una oportunidad a esta relación y el tiempo ha demostrado que tenía razón en hacerlo, pues parece haber encontrado a su compañera de vida. Una nueva oportunidad al amor en la madurez, un salto de fe que no todo el mundo se atreve a dar, pero ellos sí lo hicieron.
Harrison Ford, la madurez: "Las personas mayores también pueden amar"
Ahora el actor tiene 83 años y las ideas muy claras, pues él es la prueba fehaciente de que el amor no tiene edad, es decir, no es solo cosa de jóvenes, sino que cualquier edad puede ser la adecuada para darle una oportunidad, por lo menos así lo expresó durante su aparición en el programa Wild Card with Rachel Martin, donde compartió su experiencia.
"Las personas mayores también pueden amar", explicó durante la entrevista. "Uno piensa en enamorarse y piensa que es cosa de jóvenes o algo así, pero no lo es. La cuestión es mantener vivo el amor. Mantenerlo, cuidarlo, básicamente, no cagarla". A pesar de que sus experiencias anteriores podrían haber llevado a otras personas a cerrarse para evitar volver a sufrir si la relación no salía bien, Ford no comparte para nada esta forma de pensar, no ha perdido las ganas ni la fe en el amor: "Como cualquier otra persona, amo estar enamorado".
El actor también aprovechó su presencia en el programa para bromear un poco, sobre todo tras ser preguntado cuánto tiempo llevaba casado, "Diría que toda mi vida. Me casé por primera vez a los 23 años, lo cual debería ser ilegal".
No es la primera vez que bromea sobre algunos aspectos de su vida, al fin y al cabo, tiene un gran sentido del humor. También demostró saber capear preguntas complicadas en el programa de Jimmy Kimmel, respondiendo un rotundo "por supuesto que sí" a la pregunta de si era de los que mantenía relaciones sexuales con la banda sonora de las películas en las que ha participado.
Así se vive el amor en la edad madura
Como bien señala Harrison Ford, enamorarse no es algo que solo les suceda a los jóvenes, puede pasar a cualquier edad. Además, en la madurez y siempre que se trate de un vínculo sano, puede tener ciertas ventajas extra, porque puede ayudar a disminuir el deterioro mental típico de la edad por ser un estimulante cognitivo. Son etapas de la vida en las que la soledad es más pesada y encontrar alguien con quien compartir esos momentos ayuda a combatir la soledad no deseada y el aislamiento.

Cada etapa de la vida tiene sus características y la madurez no es diferente. A estas edades se llega ya con experiencias y vivencias previas, una 'mochila' que es importante aceptar. Conforme nos hacemos mayores, se busca esa conexión especial, pero sobre todo complicidad y compañerismo. Se busca una conexión más profunda, alguien a quien cuidar y que nos cuide.
Esto, por supuesto, no quiere decir que no haya espacio para el sexo, que puede ser tan placentero como en la juventud o más. Las relaciones suelen ser menos frecuentes, por cuestiones de edad, pero eso no hace que sean menos satisfactorias, pues al ser un momento de la vida en el que las personas se conocen mejor a sí mismas, también es más sencillo que complazcan mejor a su compañero o compañera, sobre todo cuando la comunicación es buena.
Las relaciones en la madurez no son distintas que en cualquier otra etapa de la vida, los pilares fundamentales siguen siendo la complicidad, la comunicación y la conexión. Normalmente llegan sin buscarlas, por lo que enamorarse en esta etapa de la vida puede ser una grata sorpresa.

