Actores

El inesperado lamento de Brad Pitt a los 62: "Dios, quiero recuperar mis cincuenta"

Brad Pitt
Brad Pitt, en Roland Garros 2026. Getty Images
Compartir

Brad Pitt se ha sincerado como pocas veces en una entrevista exclusiva a 'Esquire' en la que descubre su lado más íntimo y repasa algunos de los momentos más complicados de su vida. Y entre confesiones sobre sus problemas con el alcohol o los impulsos suicidas, hay una frase que parece sencilla, incluso sorprendente, pero que acaba funcionando como una pequeña declaración de intenciones sobre hacerse mayor.

"Dios, quiero recuperar mis cincuenta", se lamenta en cierto momento el actor, que acaba de cumplir 62 años. Y enseguida explica por qué. "Haría más cosas. Los cincuenta son... Tío, cualquier cosa que tengas en mente, ve. Ve a por ello. Ve a por ello ahora".

PUEDE INTERESARTE

Pitt mira hacia atrás y descubre que sus cincuenta fueron una década extraordinariamente productiva. Rodó once películas, produjo diecisiete y ganó el Oscar por 'Érase una vez en... Hollywood'. Y, sin embargo, ahora que está instalado en los 60 parece tener una conciencia mucho más aguda de que el tiempo no se acumula indefinidamente.

Brad Pitt logra una victoria en la batalla legal con Angelina Jolie
PUEDE INTERESARTE

Hay algo especialmente revelador en que esa reflexión proceda de un hombre que, a ojos del público, parece haber conseguido precisamente lo contrario de lo que suele asociarse al paso del tiempo. Pitt sigue siendo una estrella cinematográfica de primer nivel, continúa trabajando con directores de prestigio y permanece como una de las figuras más deseadas y admiradas del mundo. Pero el privilegio de seguir en primera línea no disipa la sensación de que cada año pesa de una manera distinta.

La conversación con Ryan D'Agostino toca esa extraña experiencia de llegar a una edad en la que desaparecen quienes funcionaban como referencia. Pitt recuerda a Robert Redford, Gene Hackman, Paul Newman, Robert Duvall o Donald Sutherland. Durante años, explica, había una especie de "cómodo colchón" formado por hombres mayores que él. Ahora muchos de ellos ya no están. «Es un paso extraño. Eres la última parada", añade.

El duelo que nos iguala a todos

Pitt tiene 62 años y lo sabe. No parece querer disimularlo. La parte más conmovedora de la entrevista llega cuando el periodista le cuenta al protagonista de 'Se7en' que lleva en el brazo un tatuaje dedicado a su hermano, muerto de un infarto a los 46 años. Han pasado algo más de cinco años. "Creo que el duelo probablemente sea la más igualadora de todas las emociones", reflexiona.

El actor perdió recientemente a su madre, Jane Pitt, fallecida en agosto de 2025 a los 84 años. También habla de su padre, con quien mantiene esas conversaciones escuetas que, según explica, son propias de "gente de campo". No necesitan grandes discursos. De vez en cuando basta "una frase que llega al fondo" y después siguen adelante.

Brad Pitt

Pero el duelo no entiende de Hollywood, dinero, belleza o prestigio. "La pérdida es sin duda lo más profundo que puede soportar un ser humano", dice Pitt. Y añade algo todavía más duro: "Y la soledad que puede sobrevenir es la mayor tortura".

Su reflexión no se queda en el sufrimiento. El oscarizado intérprete intenta aceptar la contradicción que acompaña al duelo. "El duelo, si sobrevives a él, deja un agujero enorme, pero también deja una belleza profunda. Es una belleza dolorosa, pero es belleza".

El alcohol, siete años después

Otro de los grandes titulares de la entrevista llega cuando Pitt reconoce que ha vuelto a beber después de siete años de sobriedad. "Estuve sobrio durante siete años. Y después volví a beber", cuenta. Inmediatamente matiza que lo hace de una manera "más contenida" y reconoce que en un par de ocasiones se confió demasiado. "No es bueno para mí en grandes cantidades".

Su relación con el alcohol tiene una historia conocida. Después de años hablando públicamente de sus problemas con la bebida, Pitt recurrió a un programa de recuperación de doce pasos y llegó a atribuir a Bradley Cooper un papel importante en aquel proceso. Hoy dice que puede tomar unas copas, pero no muchas. "Tengo que ser profesional con ello", afirma. Ya no quiere perder las mañanas. Le gustan. Le interesa despertarse temprano y sentir que el día empieza.

La confesión más delicada

La confesión más delicada de la entrevista aparece cuando Pitt habla de un periodo extremadamente oscuro de su vida. "Nunca he sido suicida, de ninguna manera", dice. Pero después reconoce que hubo "un pequeño periodo" en el que llegó a no ver ninguna salida.

La causa queda deliberadamente en la intimidad. Cuando el periodista le pregunta si se refiere a sus hijos, Pitt responde únicamente "cosas de familia". Y cuando el entrevistador vuelve sobre ello, el actor corta la conversación. "Cosas de familia. Podemos dejarlo ahí".

Brad Pitt

Lo que sí cuenta es la intensidad del dolor. "Era tan opresivo" que llegó a comprender la idea del suicidio "como alivio", según sus palabras. Es un pasaje que el actor cuenta con una crudeza poco habitual en una estrella de su dimensión. Pero inmediatamente introduce el elemento que, según él mismo, terminó salvándolo: "Tenemos unos instintos de supervivencia increíbles".

Al final Pitt habla de aceptación. De que tal vez el problema sea nuestra necesidad de controlar lo que sucede, lo que debería haber sucedido o lo que creemos que tendría que suceder. "Quizá tengamos que empezar por soltar todo el control", concluye.