Amaia Montero cumple 50 apoyada por los suyos: su madre, su hermana y su amistad más especial

El entorno de la cantante ha sido su pilar fundamental, especialmente durante sus problemas de salud mental y su posterior regreso a La Oreja de Van Gogh
Amaia Montero: "Soy feliz y todo lo que no sea vital me importa un bledo"
Amaia Montero cumple 50 años este 26 de agosto y lo hace subida de nuevo a los escenarios, recuperando la voz y el repertorio que marcaron a toda una generación y reencontrándose con La Oreja de Van Gogh casi dos décadas después de su marcha.
Ahora, mientras vuelve a llenar recintos con canciones como 'Rosas', 'La playa' o 'Puedes contar conmigo', la imagen que proyecta es la de una mujer que ha recuperado una parte esencial de sí misma después de unos años marcados por la depresión, la ansiedad y una profunda crisis personal.
"Pensé que nunca volvería a pisar un escenario. Bajé al mismísimo infierno, pero con mis cicatrices, después de luchar mucho, aquí estoy", dijo Amaia el pasado mes mayo ante las 15.000 personas que llenaban el Bizkaia Arena, confesión convirtió aquel primer concierto de la gira de La Oreja de Van Gogh en algo más que una celebración musical.
Y aunque cuando hablamos de salud mental no conviene nunca dar por sentado un final feliz cerrado, lo que sí puede decirse es que Amaia ha recuperado actividad, ilusión y exposición pública. "Yo con mis 50 soy feliz y todo lo que no sea vital, me importa un bledo", asegura en una entrevista reciente a EFE. Y en ese camino que ha recorrido para llegar donde está hay una palabra que se repite una y otra vez. Familia.
La madre que siempre estuvo allí
La figura de su madre, Pilar Saldías, ha sido fundamental en los momentos más delicados de la vocalista. Cuando Amaia atravesó su crisis de 2022 y fue ingresada para recibir atención especializada, su entorno familiar permaneció deliberadamente lejos del ruido mediático. Su madre dijo entonces que la prioridad era que Amaia se recuperara y que pudiera centrarse en su trabajo cuando estuviera preparada.
La relación entre madre e hija se ha mantenido como uno de los pilares de la vida de la artista, especialmente desde la muerte de su padre, José Montero, en febrero de 2009. Aquella pérdida dejó una huella especialmente profunda en la cantante, que siempre habló de él en términos extraordinariamente afectuosos. En una entrevista de aquel mismo año, al hablar de su fallecimiento, explicaba que lo echaba muchísimo de menos y que lo sentía todavía consigo.
Su muerte coincidió además con una etapa de enorme transformación en la vida de Amaia. Acababa de iniciar su carrera en solitario tras abandonar La Oreja de Van Gogh y, mientras profesionalmente comenzaba una nueva etapa, en lo personal afrontaba la ausencia de una de las personas más importantes de su vida.
Idoia, hermana y refugio
Junto a Pilar aparece otro nombre imprescindible cuando se habla del círculo íntimo de Amaia, su hermana Idoia, con la que se lleva solo 10 meses de diferencia. Ambas han mantenido una relación muy estrecha y discreta, lejos de la exposición habitual que acompaña a una cantante de su dimensión. En los momentos más difíciles de Amaia ella ha permanecido siempre a su lado.

Idoia, además, ha dado a la cantante un papel familiar que parece especialmente importante para ella. Es madre de Noah, sobrino de la cantante, al que Amaia se refiere cariñosamente como "mi cachorro".
Los amigos que permanecieron
Si algo ha cambiado en la vida de Amaia en los últimos años es su relación con la exposición. La cantante aprendió a desaparecer cuando necesitaba hacerlo y a regresar cuando se vio lista para ello. Y en ese proceso también han adquirido valor las amistades capaces de acompañar sin exigir protagonismo.
Entre ellas destaca Dani Martín. Su vínculo viene de lejos, de los años en los que La Oreja de Van Gogh y El Canto del Loco empezaban a convertirse en dos de los grandes fenómenos del pop español. Durante mucho tiempo se habló de una historia sentimental entre ambos sin confirmación pública. Hasta que en 2025 el propio Dani Martín reconoció que algo había habido. Actualmente comparten una estrecha relación de amistad y afecto, alimentada también por la cercanía entre sus respectivas familias.

También ha formado parte de su círculo durante décadas Cayetana Guillén Cuervo, aunque en este caso la amistad atravesó un momento complicado cuando la actriz hizo pública una información sobre el regreso de Amaia a La Oreja de Van Gogh antes de que la cantante quisiera confirmarla. Este año se produjo lo que podría interpretarse como un acercamiento cuando Amaia volvió a seguirla en redes sociales tras el fallecimiento de la madre de Cayetana, Gemma Cuervo.
Una complicidad de casi 30 años
Y después está Xabi San Martín, teclista y compositor de La Oreja de Van Gogh. La suya es una complicidad de casi treinta años, construida en estudios de grabación, giras, canciones y escenarios. Pero en 2026 esa química ha vuelto a quedar a la vista de todos.
Durante la gira, ambos han protagonizado algunos de los momentos más comentados. En el Bizkaia Arena interpretaron juntos 'Tan guapa' y terminaron abrazados. Más tarde, en Córdoba, volvieron a hacerlo y el momento acabó con otro abrazo y un beso en los labios que reavivó las especulaciones sobre una posible relación sentimental. Eso sí, nadie ha confirmado que entre ellos exista algo más que una amistad "muy especial".
Xabi, además, se ha convertido en uno de sus principales defensores en esta nueva etapa. Ante las críticas recibidas por algunas actuaciones de la gira, ha reivindicado públicamente el enorme trabajo realizado por Amaia y su profesionalidad durante los ensayos.
Un pasado sentimental poco público
La vida amorosa de Amaia ha estado sometida durante años a una atención que ella nunca pareció buscar. Antes de su relación más conocida se la vinculó con el exfutbolista Guti, aunque ninguno confirmó aquella historia, y con Pablo Benegas, guitarrista de La Oreja de Van Gogh, con el que mantuvo un breve romance de juventud en los inicios del grupo.
En 2009 comenzó su relación con Gonzalo Miró, que sí llegó a confirmar la propia cantante. La pareja mantuvo una relación durante aproximadamente dos años, hasta que rompieron en 2011, aunque ambos conservan una relación muy cordial.

Más allá de esos capítulos, o del ya comentado con Dani Martín, Amaia ha mantenido una enorme reserva sobre su vida sentimental y no existe constancia pública de una pareja estable en los últimos años. Y eso también forma parte de su nueva vida. La mujer que llega a los 50 parece menos interesada que nunca en explicar quién está a su lado y mucho más en decidir quién merece estar cerca de ella.
