El refugio de Jorge Sanz entre la ciudad de Madrid y la sierra: una casa de 3.000 metros cuadrados con huerto
El actor vive en una finca de 3.000 metros cuadrados, en un municipio cercano a la capital, con un gran patrimonio arquitectónico y rodeado de zonas de especial interés ecológico
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Es uno de los intérpretes más famosos de nuestro país, tanto en televisión como en cine: de hecho, recientemente se ha estrenado su última película, ‘9 lunas’, donde lo podemos ver junto a María León o la actriz de 'La Agencia' Sara Sálamo, entre otras. Pero, como sucede a menudo entre los famosos, el madrileño Jorge Sanz ha elegido una vida alejada de su ciudad natal, donde el ritmo y el estrés pueden llegar a ser agotadores. Y a veces, para encontrar el sosiego no hace falta irse a la otra punta del mundo: el refugio del actor se encuentra a solo 30 kilómetros de Madrid, entre la sierra y el área metropolitana de la capital. Un lugar con mucha historia y naturaleza, que tiene rincones y paisajes que merecen mucho la pena.
La torre andalusí que se ha convertido en el icono de este municipio
El monumento que da en parte nombre a Torrelodones, donde vive el actor, es una atalaya de origen andalusí que domina todo el municipio, construida entre los siglos IX y XI: desde la torre que encabezaba aquel sistema de defensa de la ciudad, los musulmanes intentaban frenar el avance de los cristianos. El lodón era un árbol que abundaba entonces en la zona, y así, “torre de lodones” terminó derivando en Torrelodones.
No es el único monumento representativo del pueblo, aunque sí el más icónico. Si decides pasar por allí, y de la misma época que la torre, se encuentran los restos del puente de La Alcanzorla, entre Torrelodones y Galapagar y sobre el río Guadarrama. También puedes ver la famosa fuente de El Caño, construida en el siglo XVI para hacer más agradable la estancia del rey Felipe II, o la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, construida en torno al siglo XVI o XVII. Merece la pena mencionar que el Canto del Pico, un monte de más de 1.000 metros de altura que constituye un excepcional mirador de la zona, en cuya cima se alza un palacio construido a principios del siglo pasado, hoy en estado ruinoso. También allí, y por desgracia en una situación de abandono, hay pinturas rupestres con más de 5.000 años de antigüedad que fueron descubiertas a finales del siglo pasado.
Un escenario perfecto para senderistas y otros amantes de la naturaleza
Jorge Sanz vive rodeado de vegetación, en una finca de unos 3.000 metros cuadrados según recogía la revista '¡HOLA!', donde, además, cultiva su propio huerto y tiene distintos animales. Lo mejor de Torrelodones es que aúna lo bueno de las ciudades con un hábitat natural de alto valor. Cuenta con una importante masa arbórea, como sucede en toda el área de la sierra de Guadarrama, cuyo río homónimo pasa también por allí. Predominan las encinas, aunque también se pueden apreciar enebros, alcornoques y pinos. En la vegetación de ribera, a los lados del río, el fresno es la especie más frecuente.
Sucede además que Torrelodones es una especie de corredor entre dos áreas de interés ecológico: la sierra del Hoyo de Manzanares y el monte de El Pardo. Allí se suelen divisar numerosas aves, desde estorninos a petirrojos pasando por abubillas, ruiseñores o zorzales. Por eso es un lugar que adoran los senderistas, que pueden disfrutar de numerosas rutas en las que avistar pájaros o descubrir paisajes increíbles en los alrededores del río o junto al embalse de Los Peñascales, entre senderos de granito que la naturaleza ha ido moldeando.