Mette-Marit de Noruega, obligada 'in extremis' a cancelar su asistencia al gran acto de Haakon como rey
La nueva reina consorte de Noruega es la gran ausente del juramento de su esposo ante el Parlamento noruego
La curiosa coincidencia entre el rey Harald y su hijo Haakon en el momento que accedieron al trono de Noruega
La nueva reina consorte de Noruega tenía previsto estar este martes junto a su marido, el rey Haakon VIII, en uno de los actos institucionales más importantes de su llegada al trono. Sin embargo, Mette-Marit se ha visto obligada 'in extremis' a ausentarse del juramento de su esposo ante el Parlamento noruego.
La Casa Real ha confirmado que la reina está sufriendo "complicaciones" derivadas del trasplante de pulmón al que se sometió el pasado mes de junio y que deberá permanecer bajo observación médica durante toda la jornada.
La noticia llega apenas un día después de que Mette-Marit reapareciera públicamente tras varias semanas alejada de la agenda oficial. Su ausencia en el juramento resulta significativa porque, en principio, estaba previsto que acompañara a Haakon en el Storting, al igual que hizo la reina Sonia cuando Harald V prestó juramento tras convertirse en rey en 1991.
El comunicado de la Casa Real noruega
Así, el comunicado publicado este 1 de septiembre por la Casa Real noruega no deja lugar a dudas. Mette-Marit no estará en el Parlamento debido a nuevas complicaciones relacionadas con su trasplante.
El palacio ha difundido las explicaciones del médico Are Holm, especialista en enfermedades pulmonares del Rikshospitalet de Oslo: "No es infrecuente que se produzcan complicaciones después de un trasplante de pulmón. La reina ha tenido complicaciones en algunas ocasiones desde la operación, también hoy. Como consecuencia de ello, la reina debe permanecer bajo observación durante el día. Por ello, lamentablemente, no podrá participar hoy en el juramento en el Storting".
Esa es la primera explicación oficial que se ofrece sobre el motivo que ha obligado a modificar la agenda de la familia real en el gran día de Haakon como nuevo monarca. El comunicado precisa además que será la princesa Ingrid Alexandra quien acompañe al soberano noruego durante el juramento, mientras que la reina Sonia y el príncipe Sverre Magnus seguirán la ceremonia desde el interior de la sala del Parlamento.
La decisión ha evidenciado que la recuperación de Mette-Marit todavía no ha terminado y que, pese a haber comenzado a reincorporarse progresivamente a algunos compromisos, su salud continúa requiriendo seguimiento médico.
La enfermedad de Mette-Marit
La salud de Mette-Marit lleva años condicionando su actividad como miembro de la familia real. En 2018 se le diagnosticó fibrosis pulmonar crónica, una enfermedad que afecta al tejido de los pulmones y que puede dificultar la respiración. Desde entonces, la princesa heredera fue reduciendo su ritmo de trabajo y tuvo que adaptar su agenda a la evolución de la enfermedad.
Con el paso del tiempo, su situación fue empeorando. A finales de 2025, la Casa Real confirmó que la fibrosis había avanzado hasta un punto en el que el trasplante pulmonar se contemplaba como una posibilidad cada vez más probable. Durante los primeros meses de 2026, además, se hicieron más frecuentes las noticias sobre su delicado estado.
En mayo, el propio Haakon reconoció públicamente que estaba preocupado por su esposa. "La princesa heredera está muy enferma y pienso que últimamente está un poco peor", admitió entonces el futuro rey, explicando además que Mette-Marit necesitaba utilizar oxígeno durante el día.
Aquellas declaraciones mostraron hasta qué punto la enfermedad había condicionado la vida de la pareja en los últimos meses, sobre todo cuando Haakon se preparaba para asumir una responsabilidad que finalmente ha llegado antes de lo previsto por la muerte de su padre.
La situación desembocó finalmente en el trasplante pulmonar. La intervención se produjo el pasado mes de junio en el Rikshospitalet de Oslo y fue comunicada por la Casa Real como un procedimiento "exitoso". Mette-Marit permaneció varias semanas recuperándose antes de regresar a su residencia.
Ahora, esta nueva complicación confirma que el proceso de recuperación no está exento de dificultades. Y es que la delicada situación de Mette-Marit ya había quedado patente durante los actos posteriores a la muerte de Harald V. El pasado 30 de agosto, cuando prácticamente toda la familia real acudió a la iglesia de Asker para participar en un acto religioso en memoria del monarca fallecido, ella fue la gran ausente.