Sharon Stone habla por primera vez del infierno que vivió tras 'Instinto Básico': " Casi muero"

La actriz de 68 años confiesa que cuando interpretó a su personaje más icónico era "joven e inexperta" y abrió "algunas puertas oscuras"
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'Instinto básico' marcó un antes y un después para Sharon Stone. En todos los sentidos. La película de Paul Verhoeven la convirtió de la noche a la mañana en una estrella internacional y en uno de los grandes iconos sexuales del cine de los 90. Pero aquel personaje, Catherine Tramell, una mujer inteligente, seductora, imprevisible y sospechosa de asesinato, no se quedó del todo en la pantalla. Más de tres décadas después, la actriz ha confesado que penetrar en aquella oscuridad tuvo consecuencias que tardó años en comprender.
Lo ha contado en una conversación extraordinariamente íntima en el podcast 'Mayim Bialik's Breakdown', donde ha hablado de Hollywood, de su salud, de la muerte y de una experiencia que hasta ahora había mantenido prácticamente en secreto.
“Cuando hice 'Instinto básico' era muy joven e inexperta”, reconoce durante la conversación. La actriz, de 68 años, explica que todavía no sabía cómo conservar lo que denomina su “yo esencial” mientras construía alrededor de él la personalidad de Catherine Tramell. Al sumergirse tan profundamente en aquel universo psicológico abrió "algunas puertas oscuras".
Ficción y realidad
Y aquellas puertas no condujeron únicamente hacia un territorio interpretativo. Personas que, según ella, tenían realmente una personalidad oscura comenzaron a acercarse a su vida porque interpretaban su trabajo como un reflejo de quién era ella.
"Y así, la oscuridad entró en mi vida. Gente oscura, cosas oscuras, cosas peligrosas entraron en mi vida porque pensaban: 'Eres como yo'. Y entonces la gente se creyó algunas de las cosas oscuras que se decían de mí", cuenta.
La fama multiplicó además el efecto. Su rostro estaba en todas partes, su personaje había convertido la sensualidad, la inteligencia y el peligro en una misma imagen y mucha gente empezó a confundir a la actriz con la mujer que interpretaba.
Stone recuerda cómo en cierto momento sintió que la oscuridad casi la consumía. Si sobrevivió fue causa de su "ser interior" y de haberse anclado en una frecuencia espiritual superior. "Estuve a punto de morir. Pero la luz me salvó. Y la conciencia universal de la luz que vibraba a mi frecuencia fue lo que me salvó", confiesa.
Durante su conversación con Bialik la protagonista de 'Casino' asegura que la experiencia le enseñó a ser más selectiva con quién dejaba entrar en su vida. "Lo que realmente hay que recordar es que el hecho de que el diablo sea una persona muy interesante en la fiesta no significa que debas invitarla ni darle un asiento. No le des un asiento", subraya.
Cinco esferas luminosas
Durante su aparición en el podcast, Stone también habló de un extraño y trascendental episodio que experimentó tras sufrir un derrame cerebral casi mortal en septiembre de 2001, cuando tenía 43 años. Después de regresar a casa del hospital, tenía dificultades para dormir por la noche y pasaba buena parte del día entre el sueño y la vigilia.
En uno de esos momentos, "mientras estaba tumbada en el sofá, se me aparecieron cinco esferas luminosas y me hablaron, pero en un lenguaje digital", cuenta. Ella les planteó una pregunta esencial, casi infantil en su sencillez y enorme por lo que significaba en aquel momento. “No sé si debo quedarme aquí o si debo morir”. Las esferas, según su relato, le respondieron que debía quedarse.
Pero la preocupación inmediata de la actriz era su hijo adoptado Roan, que entonces tenía alrededor de un año. Stone les pidió que dos de aquellas presencias permanecieran con él porque temía que pudieran separarlo de ella. "Y efectivamente, me lo arrebataron".
Tras su divorcio de Phil Bronstein, la actriz perdió la custodia principal de Roan, una circunstancia sobre la que posteriormente ha hablado y que ha relacionado con los prejuicios que existían hacia la imagen sexual que Hollywood había construido alrededor de ella. Después, Stone adoptó a otros dos niños ya como madre soltera: a Laird Vonne en 2005 y a Quinn Kelly en 2006.
Célibe por voluntad propia
En la charla con Bialik también admite que no tiene pareja, no porque no tenga oportunidades, sino porque sencillamente hasta ahora lo ha querido así. "He tenido novios malos y novios buenos. He tenido buena suerte, mala suerte y ninguna suerte en absoluto (...) Durante bastante tiempo no he tenido ninguna suerte. Llevo ya un buen tiempo célibe porque estoy en un momento en el que realmente solo quiero estar con alguien a quien quiera de verdad".
