Monica Bellucci cumple 62 años: "O envejeces y aceptas el proceso con dignidad, o te mueres. Yo prefiero mil veces lo primero"

La actriz italiana reflexiona en 'Harper's Bazaar' sobre la libertad que trae consigo la madurez y la experiencia: "Cuando los años pasan, la perspectiva cambia"
Deva Cassel: la hija actriz y modelo de Mónica Bellucci y Vincent Cassel, que es un clon de su madre
Monica Bellucci cumple 62 años sin necesidad de combatir el paso del tiempo. Reivindicando la libertad que trae consigo la madurez, la experiencia de ser madre de dos hijas adultas y la posibilidad de descubrir nuevas versiones de una misma. Su manera de habitar esta etapa de la vida tiene poco que ver con la obsesión por conservar intacta la imagen que la convirtió en uno de los grandes iconos de belleza de los años 90.
Su trayectoria ha estado inevitablemente ligada a su físico. Desde sus primeros pasos como modelo hasta su consagración cinematográfica en películas como 'Malèna', 'El apartamento' o 'Irreversible', Bellucci ha representado una feminidad poderosa, sensual y ajena a las convenciones de la discreción. Sin embargo, con los años ha ido construyendo una relación más compleja con esa imagen pública.
"Hay que acumular cicatrices y experiencia. Los cuerpos cambian con el tiempo, pero lo verdaderamente importante es cómo cambiamos por dentro. Eso se transmite en la pantalla cuando la cámara se enciende", explica en una nueva entrevista en 'Harper's Bazaar' en la que reflexiona sobre la obsesión de la industria con la juventud 'artificial'.
"No hay otra alternativa real: o envejeces y aceptas el proceso con dignidad, o te mueres. Mirándolo así, prefiero mil veces envejecer. Envejecer significa que tienes la fortuna de seguir viva y tener un horizonte", explica en la mencionada entrevista. "Además, la madurez trae consigo un regalo maravilloso: el desapego. A veces, al cumplir años, dejas de ser sólo actriz y te conviertes en espectadora del mundo, lo que te hace ver todo desde otro punto de vista", añade.
La libertad que llega con los años
Esa idea ya la desarrolló meses atrás en otra entrevista con 'Corriere della Sera' a su paso por el Festival de Cannes. "Con la edad madura me he vuelto más libre", proclamaba entonces. Una libertad que también tiene una dimensión artística. A su juicio, a medida que una actriz cumple años se abren nuevas posibilidades interpretativas. Los cambios físicos, lejos de limitar necesariamente su trabajo, permiten explorar personajes y emociones que antes quedaban fuera de su registro.
Es una observación especialmente significativa en una industria que durante décadas ha ofrecido a las mujeres un margen de permanencia mucho más estrecho que a los hombres. Algo que, poco a poco, está cambiando. "En el pasado, era casi imposible que las actrices tuvieran una trayectoria a partir de los 40 años. Ahora vivo en Francia y veo a referentes como Catherine Deneuve, Isabelle Huppert o Fanny Ardant, mujeres extraordinarias que no han dejado de rodar, protagonizar portadas y liderar campañas con una autoridad indiscutible. Se entiende que una mujer madura tiene historias fascinantes que contar y el público demanda ver esas realidades en la gran pantalla", subraya en 'Harpe'rs Bazaar'.
Bellucci tampoco parece interesada en convertir su edad en una reivindicación permanente. Su discurso apunta a algo más sencillo y, al mismo tiempo, más profundo. La vida no consiste en permanecer eternamente en una versión anterior de una misma: "Creo que se trata de tener una vida interior enriquecedora, una pasión que te anime, ver crecer a tus hijos, contemplar el mar, tener amigos, una familia a la que amas… una vida de mujer plena. Buscas mantenerte viva y eso hace que percibas las cosas con una intensidad que de joven no tienes, porque das todo por sentado: no piensas en el dolor físico, la vulnerabilidad ni la muerte".
La maternidad como punto de inflexión
"Cuando los años pasan, la perspectiva cambia. Te despiertas por la mañana y tener salud o disfrutar del aroma de un café se convierte en un motivo de gratitud. Pero eso sólo se comprende con el tiempo", agrega. Y si hay algo que ha contribuido a transformar su mirada sobre el tiempo es la maternidad. La actriz italiana es madre de Deva, de 21 años, y Léonie, de 16, fruto de su relación con el actor Vincent Cassel. Ahora procura que sean cada vez más independientes y encuentren su propio camino.
El que fuera rostro más emblemático de Dolce & Gabanna reconoce que las nuevas generaciones tienen sus propios conocimientos y perspectivas. En ocasiones, incluso es Deva -que ha iniciado una carrera como modelo y actriz- quien le ofrece consejos. En la mencionada charla con 'Corriere della Sera' en Cannes, Bellucci contó cómo sus conversaciones con su hija le permiten descubrir otras maneras de entender la realidad y la imagen pública. "Sabe más que yo", reconoció, con una espontaneidad que deja entrever una relación en la que la admiración circula en ambas direcciones.
Su madurez también se refleja en las decisiones profesionales. En los últimos años, Bellucci ha continuado alternando proyectos cinematográficos de distinta naturaleza, desde su participación en 'Bitelchús Bitelchús', dirigida por su expareja, Tim Burton, hasta nuevos trabajos en el cine europeo. No necesita recuperar los personajes que interpretaba a los 30 años para demostrar que continúa siendo una actriz relevante. "En 'Seven Dogs' juego a ser una mujer muy glamurosa porque el género lo pide, pero en 'Histoires de la nuit' el propio físico cansado es una herramienta narrativa, y eso es un regalo para cualquier intérprete", apunta.
Bellucci conserva esa presencia magnética que la convirtió en una figura reconocible mucho más allá del cine italiano, pero su mayor atractivo actual reside en la naturalidad con la que habla de aquello que tantas personas prefieren esquivar. De que envejecer también significa acumular experiencias, ganar libertad y descubrir que todavía quedan muchas cosas por vivir.

