Peter Thiel, multimillonario tecnológico, el misterioso comprador de la Casa Encantada de Bel Air por 115 millones de euros

La mansión de 1938, Casa Encantada, se vendió en una subasta pública de ejecución hipotecaria en Pomona.
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La mansión de 1938, Casa Encantada, se vendió en una subasta pública de ejecución hipotecaria en Pomona por 130 millones de dólares, y el nombre del comprador se mantuvo en secreto durante meses. Ahora ya se sabe quién ha sido su comprador: nada menos que Peter Thiel, multimillonario tecnológico, cofundador de PayPal y Palantir, según ha desvelado el Financial Times.
El antiguo propietario, el fallecido magnate de las telecomunicaciones Gary Winnick, pedía 230 millones de dólares por ella, convirtiéndola en la más cara de EEUU. Y eso que tenía deudas enormes.
La casa no es para menos. Cuenta con 3.700 metros cuadrados en Bel-Air, siete dormitorios, 20 baños, varios comedores y salones, una biblioteca con paneles de nogal, pista de tenis, jardines en terrazas, una piscina de 18 metros con azulejos y una casa de huéspedes de dos plantas. Thiel no pretende vivir en ella, quiere reformarla y hacer negocio.
El multimillonario complejos en Hawái y Nueva Zelanda, casas en Miami y Washington D.C., y una mansión recientemente adquirida en el barrio más exclusivo de Buenos Aires. El año pasado trasladó su residencia principal de California, al sur de Florida, en medio de un debate sobre el impuesto a la riqueza en ese Estado.
Una mansión tan preciosa como maldita
La mansión fue construida para Hilda Boldt Weber, una exenfermera convertida en la acaudalada viuda de un magnate. Weber ansiaba entrar en la alta sociedad de Los Ángeles cuando compró el terreno en 1936, informa The Hollywood Reporter. Se gastó en detalles casi 45 millones de dólares de hoy para hacer la casa de sus sueños.
El derroche de Weber la arruinaría. El mantenimiento era tan costoso que la puso a la venta por 1,5 millones de dólares en 1948. Al final se ha vendió a Conrad Hilton por tan solo 225.000 dólares (3 millones de dólares de hoy). Arruinada y desilusionada, Weber se suicidó poco después de la venta.
Hilton vivió en ella hasta su muerte. En 1980, el multimillonario David Murdock la compró. En el 2000 la vendió al empresario y filántropo Gary Winnick por la cifra récord de 94 millones de dólares. Este también se dispuso a reformarla y acumuló deudas que le obligaron a vender. Hasta ahora que ha vuelto a ser comprada.
