Actrices

La receta de Glenn Close para mantenerse en forma a los 79: “Luz, pelo limpio y una buena noche de sueño”

Glenn Close, una de las estrellas de 'La bola negra'. Getty Images
Compartir

Cuidarse no tiene por qué implicar seguir rutinas de belleza interminables, probar hasta el último tratamiento antiedad o imponerse exigentes disciplinas de ejercicio. A veces basta con salir a tomar el aire y concederse el tiempo necesario para recuperar la energía. La actriz Glenn Close, a sus 79 años, ha puesto palabras a esta filosofía compartiendo en su cuenta de Instagram una reflexión muy reveladora.

"Todo gira en torno a la LUZ, el pelo limpio y una buena noche de sueño" escribió la intérprete a la que podemos ver en 'La bola negra' junto a una serie de fotografías en las que aparecía sin maquillaje, disfrutando del aire libre.

PUEDE INTERESARTE

"Mi maravilloso amigo Jason DeShaw una vez me dijo que no te enfrentas al mundo con una taza vacía, lo enfrentas con el desbordamiento. Amor a todos. P.D. ¿Qué se hace más grande a medida que creces? ¡Tu nariz, tu barbilla y tus orejas! Gracias, papá, por la nariz. Gracias mamá por la barbilla", bromeaba la protagonista de 'Atracción fatal' y 'Las amistades peligrosas', demostrando que no está dispuesta a abordar el envejecimiento con solemnidad.

PUEDE INTERESARTE

El motivo por el que lleva bastón

Pero cuidarse físicamente no consiste únicamente en mantener una buena imagen, también implica atender las necesidades del cuerpo. En ese sentido, Close ha querido tranquilizar a los fans que se habían preocupado por verla usando un bastón en la premiere de 'La bola negra' en Nueva York.

"Lo necesito porque me han hecho una sustitución completa de cadera. Resulta que mi cadera izquierda estaba en muy mal estado, así que ahora mi objetivo principal es mantenerme en plena forma para poder afrontar con energía cualquier desafío que se me presente”, explicaba en un vídeo la ocho veces nominada al Oscar.

Cuando el cuerpo no te define

La actriz ya contó a finales del año pasado en el pódcast 'Wiser Than Me' que, por dentro, se sentía mucho más joven de lo que indicaba su edad. "Probablemente tenga unos veinte años, quizá treinta y pocos", dijo al describir cómo se percibía a sí misma. También reconoció que no se identificaba con las expectativas que la sociedad deposita en las personas que se acercan a los 80.

Su reflexión partía de una idea que sigue siendo muy actual. El cuerpo cambia con el tiempo, pero esos cambios no resumen quiénes somos. El cuerpo es como una casa desde la que contemplamos el mundo durante toda nuestra vida, pero no es nuestra identidad.

La conversación dejó otra reflexión importante sobre la madurez. Close aseguró que estaba descubriendo más cosas que nunca y que, por fin, estaba llegando a un punto en el que podía asentarse en su propia identidad sin preocuparse tanto por complacer a los demás.

Su ejemplo demuestra que sentirse bien no depende solo de dormir lo suficiente o de mantener una rutina de cuidado personal, sino que también tiene que ver con liberarse de determinadas expectativas, aprender a poner límites y dejar de organizar la vida alrededor de la aprobación ajena.