Colin Farrell, sobre su hijo James y el síndrome de Angelman: “Me enseñó el deseo de vivir”
El documental 'The Slightest Touch' permitirá acercarse un poco más al emotivo vínculo entre padre e hijo
El drama de Colin Farrell y la rara enfermedad de su hijo: "Busco un lugar donde pueda tener una vida plena y feliz"
Colin Farrell ha mantenido durante años su vida familiar lejos de los focos, pero el documental 'The Slightest Touch' permitirá conocer una faceta hasta ahora muy reservada de su intimidad. En él aparecerá James, su hijo mayor, de 23 años, que nació con síndrome de Angelman y necesita cuidados las 24 horas del día. Una enfermedad que ha marcado buena parte de su vida y que también transformó profundamente la manera en que el actor irlandés entiende la paternidad, el amor y sus propias prioridades.
Farrell, que durante años fue conocido por una vida personal tan agitada como su carrera cinematográfica, encontró en su primer hijo, fruto de su relación con la modelo Kim Bordenave, una razón para replantearse muchas cosas y dejar atrás su adicción al alcohol y las drogas.
James nació con una alteración genética poco frecuente, el síndrome de Angelman, un trastorno neurogenético que afecta al desarrollo, provoca discapacidad intelectual y dificultades en el habla y puede ocasionar crisis epilépticas.
Durante sus primeros años sus padres tuvieron que enfrentarse a la incertidumbre de no saber exactamente qué le ocurría. Sus dificultades de desarrollo hicieron pensar inicialmente que podía padecer parálisis cerebral, un diagnóstico que finalmente fue descartado. Cuando tenía dos años y medio, un neurólogo pediátrico identificó el síndrome de Angelman.
El toque más ligero
Ahora el público podrá acercarse un poco más a la relación entre padre e hijo gracias a este documental que emitirá HBO Max. Pero no se trata de una película centrada en la enfermedad del joven, sino de un proyecto que sigue la amistad del intérprete con Emma Fogarty, activista irlandesa que convive con epidermólisis bullosa, una enfermedad conocida popularmente como piel de mariposa. Ambos se embarcaron en el reto de completar juntos la maratón de Dublín, con Farrell empujando la silla de ruedas de Emma durante los últimos cuatro kilómetros.
Sin embargo, la presencia de James en el documental sí un significado especial, puesto que Farrell nunca antes había permitido que un equipo de cámaras se acercara a su casa. En el avance, el actor de 'El pingüino' aparece abrazando a su hijo y bromeando con él. "¡No se le escapa nada!", comenta con una sonrisa.
Un aprendizaje continuo
En una entrevista concedida a la revista People en 2024 se sinceraba sobre todo lo que había aprendido de su hijo: "Una de las cosas que James me enseñó fue a acceder a mi interior, al deseo de vivir, aunque inicialmente se tratara más bien de que yo pensara que quería vivir para estar cerca de él".
El actor de 'Almas en pena de Inisherin' también hablaba de cómo James le hizo comprender que tenía que cambiar. De ahí su decisión de ingresar en un centro de rehabilitación en 2006. "No estaba en condiciones de ser amigo, y mucho menos padre de un niño con necesidades tan exigentes. Así que, si no fuera por mi sobriedad, no podría estar ahí para James, disfrutar de las maravillas de su vida y apoyarlo como creo que puedo", decía.
El síndrome de Angelman puede provocar convulsiones, uno de los síntomas que más angustia genera en las familias. Farrell ha contado que ha vivido situaciones que ningún padre quisiera experimentar. "He estado en la parte trasera de ambulancias, he estado en el hospital con él", explicó a People, recordando las crisis epilépticas de su hijo.
Farrell reconocía que acompañar a su hijo le había enseñado a no dar nada por sentado y a valorar aspectos de la vida cotidiana que antes ni siquiera habría considerado importantes. "Hay una profunda sensación de miedo, pero también hay una profunda sensación de amor y respeto", resumía.
En 2024 creó la Colin Farrell Foundation, una organización que trabaja para mejorar las oportunidades de las personas adultas con discapacidad intelectual y ofrecer recursos a sus familias mediante programas educativos, apoyo residencial, orientación laboral y acciones de defensa de sus derechos.
