Al calor del verano apetecen platos fríos o preparados con salsa mayonesa cuyos ingredientes básicos son el aceite y el huevo en crudo. Muchos comensales no pueden tomar huevo por intolerancia o alergia, a veces no estamos convencidos de su frescura o simplemente no tenemos huevos en la nevera. Los cocinillas de Uppers nos han explicado cómo hacer mayonesa sin huevo para solucionar el “problema” y evitar riesgos. En estos meses de máximas temperaturas se incrementan las intoxicaciones alimentarias y una de las causas es la manipulación errónea del huevo crudo. Para preparar la mayonesa sin huevo necesitas una batidora normal de brazo, un procesador o un robot de cocina, un vaso medidor y los siguientes ingredientes. Antes de empezar, como hay personas a las que no les gusta el sabor más fuerte que aporta a la mayonesa el aceite de oliva virgen extra, se puede utilizar también aceite de girasol o combinarlos con la mitad de la medida de cada tipo hasta los 200 mililitros. Lo bueno de esta mayonesa es que liga más rápido que la que tiene huevo, no se corta y adquiere una textura muy fácil de corregir añadiendo poco a poco más leche o más aceite según se va preparando. Esta mayonesa sin huevo queda riquísima en la clásica ensaladilla rusa, en cualquier ensalada de lechugas, como aderezo de un sándwich o de una hamburguesa casera, con unos espárragos blancos e incluso gratinada en un bacalao al horno.