Completo y variado

El "desayuno fuerte" de Aitana para sobrevivir a una gira: nos lo analiza una nutricionista

Aitana en una imagen de redes. (Instagram)
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Uno de los últimos vídeos del famoso streamer Plex ha dado mucho que hablar. En él, el joven y su novia, la cantante Aitana, se muestran cercanos, cómplices y divertidos relatando cómo se vive una de las jornadas de la gira de la artista catalana, concretamente su parada con dos conciertos en Valencia. Es así como medio mundo ha descubierto los desayunos de una estrella del pop, ella misma lo explica: "Desayuno fuerte.

Unos huevos (tortilla francesa), tostada con tomate y aceite, como buena catalana que soy: 'pantumaca', un poco de pavo, matcha y zumo de naranja". Durante el vídeo también revela que convive con SIBO, sobrecrecimiento bacteriano en el intestino delgado. "Lo notaba porque cuando comía se me hinchaba la barriga", dijo al respecto y fue cómo acabó llegando, médicos mediante, a ese diagnóstico.

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Análisis de un desayuno "fuerte"

Gastro ha consultado a una nutricionista sobre el tipo de desayuno de una de las artistas del momento, si es o no equilibrado y cómo funciona en un organismo con SIBO. En el caso de este desayuno, Salena Sainz, de Naturae Nutrición, nos explica que los huevos aportan proteína de alta calidad, colina ("importante para cerebro e hígado"), vitamina D, vitamina B12 y selenio. Destacando también que "generan mucha saciedad". Sobre su tostada con tomate y aceite de oliva, reconoce que aporta hidratos de carbono que dan energía, fibra (si es pan integral), licopeno del tomate, vitamina C, y grasas saludables y los polifenoles del aceite de oliva virgen extra.

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Por su parte, el pavo aporta proteína magra, vitaminas del grupo B y muy poca grasa. "Clínicamente, recomiendo el uso de pechugas de pavo o pollo asadas por nosotros mismos, con el fin de evitar totalmente los aditivos", apunta la experta. En cuanto al popular matcha, nos cuenta que es un té que aporta antioxidantes (catequinas), cafeína ("ojo en caso de gastritis o si existe un SIBO por estrés o cortisol") y L-teanina, "que ayuda a mejorar la concentración sin producir tanta excitación como el café". Por último, el zumo de naranja aporta vitamina C, potasio y antioxidantes. "Sin embargo, al estar exprimida la fruta, aporta menos fibra y produce una absorción más rápida de los azúcares. No es una opción interesante, exceptuando en ciertos momentos u ocasiones, podría ser la recuperación rápida de glucógeno en un posentreno o el aporte bajito de fibra con el fin de evitar la fermentación durante un SIBO", Salena también valora que Aitana es una mujer sin sobrepeso, sana y deportivamente activa, para la que este es un "desayuno completo, ya que aporta proteínas, grasas saludables, hidratos de carbono lentos y rápidos, antioxidantes y micronutrientes variados".

¿Cómo mejorarlo? "Puede ser una buena base habitual, aunque conviene variar, por ejemplo, alternando con yogur o kéfir, pescado azul, frutos secos, distintos tipos de pan integral, fruta entera como los frutos rojos en lugar de zumo algunos días. Esta variedad favorece una microbiota más diversa. Especialmente es recomendable en personas activas, deportistas, mujeres que realizan entrenamiento de fuerza, personas que buscan controlar el apetito o quienes desean mantener la masa muscular", contesta a Gastro. Nos habla de dos pequeños cambios:

  • Cambiaría el zumo por una naranja entera o incluso incorporaría otro tipo de fruta, como los frutos rojos. "Así aportaríamos más fibra, mayor saciedad y menor impacto glucémico".
  • Por otro lado, sustituiría el pan por uno de masa madre previamente congelado y tostado, "bajo en fibra en caso de que esté el SIBO todavía presente y alto en fibra a posteriori".

¿Cómo sería el desayuno ideal si se tiene SIBO? "Suele ser recomendable evitar en el desayuno grandes cantidades de zumos, miel, bollería, cereales azucarados, exceso de fruta muy rica en fructosa o desayunos muy cargados de azúcares rápidos. La clave no es solo 'qué comer', sino identificar la causa del SIBO y diseñar una estrategia personalizada para que los síntomas no vuelvan a aparecer", asegura Salena.

Para entender qué es el SIBO

Es una de esas enfermedades "de moda" porque han sido muchos los personajes conocidos e influencers que han hablado de SIBO y de cómo trastorna sus vidas. El SIBO, nos explica la nutricionista, es una alteración digestiva caracterizada por un aumento anormal de bacterias en el intestino delgado. "En condiciones normales, la mayor parte de las bacterias de nuestro organismo se encuentran en el colon, mientras que el intestino delgado contiene una cantidad mucho menor. Cuando estas bacterias proliferan en exceso o aparecen especies bacterianas donde no deberían estar, fermentan los alimentos antes de tiempo y producen gases, inflamación y diversos síntomas digestivos y sistémicos", añade. No se trata, por tanto, únicamente de “tener muchas bacterias”, sino de un desequilibrio que altera la digestión, la absorción de nutrientes y la comunicación entre intestino, sistema inmunitario y cerebro.

Las causas pueden ser múltiples: alteraciones de la motilidad intestinal, hipoclorhidria (bajo ácido gástrico), hipotiroidismo, estrés crónico, cirugías digestivas, uso prolongado de ciertos medicamentos o enfermedades que afectan al movimiento normal del intestino.

Existen diferentes tipos de SIBO según el gas predominante:

  1. SIBO de hidrógeno: "Es el más frecuente, y consiste en que las bacterias fermentan los hidratos de carbono, produciendo grandes cantidades de hidrógeno. Los síntomas más habituales son la hinchazón abdominal, gases, ruidos intestinales, diarrea, heces blandas o molestias digestivas tras las comidas. En la prueba de aliento se observa un aumento predominante de hidrógeno".
  2. SIBO de metano: "Se considera más correctamente un sobrecrecimiento de arqueas productoras de metano. Los síntomas más habituales son estreñimiento, sensación de evacuación incompleta, abdomen distendido, digestiones lentas o dificultad para perder peso en algunos pacientes. El metano enlentece el tránsito intestinal, por lo que suele asociarse al estreñimiento".
  3. SIBO de sulfuro de hidrógeno: "Es menos frecuente y probablemente está infradiagnosticado. Sus síntomas más habituales son diarrea, dolor abdominal, urgencia para evacuar, sensación de irritación intestinal o gases con olor a huevo podrido. Algunas personas presentan síntomas intensos pese a tener pruebas convencionales aparentemente normales. Muchos pacientes con SIBO describen que “parecen embarazados” al final del día, incluso comiendo poco. La hinchazón suele empeorar tras las comidas, especialmente después de consumir alimentos ricos en carbohidratos fermentables. También son frecuentes la fatiga, la niebla mental, la sensación de inflamación generalizada y la frustración porque los síntomas pueden persistir durante años antes de llegar al diagnóstico correcto. Eso sí, no todas las personas presentan los mismos síntomas ni con la misma intensidad".

¿Tiene cura? "En muchos casos se puede controlar e incluso resolver, pero es importante buscar la causa que lo originó. Personalmente, en consulta comenzamos trabajando a nivel higiénico-dietético e intervención herbácea, exceptuando casos muy claros. Normalmente con estas correcciones se produce una gran mejora de la sintomatología y cuando conseguimos corregir la disbiosis, la mejora es prácticamente total sin medicación. En algunos casos suele ser necesario un tratamiento farmacológico adicional forzosamente", nos dice Salena Sainz.