Desaparecidos

La carta que envió la madre de Julija Pogačar, buscada por Europol, tras años desaparecida: niega vínculos con una secta y justifica su huida

Melisa Smrekar y Julija Pogačar
Melisa Smrekar y Julija Pogačar. findjulija.com
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Las autoridades españolas analizan el caso de Julija Pogačar, la menor desaparecida junto a su madre el 3 de noviembre de 2021 en Eslovenia. Peter Pogačar se desplazó la semana pasada hasta Gran Canaria, donde sospecha que podrían encontrarse, y presentó una denuncia formal. Tras recorrer numerosas localidades y pueblos colocando carteles y hablando con vecinos, el padre de la niña ha regresado recientemente a su país y espera noticias, aunque con prudencia. "Veremos a ver si todo esto tiene resultados", ha explicado a la web de 'Informativos Telecinco' el también tío del ciclista Tadej Pogačar.

La madre de Julija, Melisa Smrekar, anteriormente conocida como Nataša Brumen, permanece en paradero desconocido junto a la niña desde hace casi cinco años. Peter cree que podrían estar en la isla canaria porque su exmujer le comentó en marzo de 2020 que quería visitarla, aunque el coronavirus se lo impidió. A esto se suman una serie de cartas enviadas por la mujer a Eslovenia que llevaban sellos españoles, aunque con distintas ciudades de origen (Negreira, San Cugat del Vallés y Alicante). Fueron enviadas a familiares, a la policía, a medios de comunicación y al abogado de Melisa. Hay un total de 12 cartas. Comenzaron a llegar en mayo de 2025 y la última se recibió hace unos meses.

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El medio local 'Slovenske novice' publicó en noviembre una carta íntegra de seis páginas redactada por la madre. Se trataría de la décima carta; en el texto, la mujer destacaba que desconocía si habían llegado las nueve cartas anteriores, exculpaba hasta en cuatro ocasiones a Lana Praner de su desaparición, criticaba duramente a su exmarido y al ciclista Tadej Pogačar, lamentaba no poder comunicarse bien con sus otros dos hijos y subrayaba que se declara contraria a las vacunas de ARNm contra la covid. Melisa aseguraba además que Julija no quiere regresar y no dio explicaciones sobre su paradero, a pesar de tener una orden de detención internacional coordinada por Europol y de que una jueza de Eslovenia ha ordenado su puesta a disposición de los tribunales.

Peter Pogačar, junto a su hija Julija, desaparecida junto a su madre Melisa desde noviembre de 2021
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Melisa Smrekar: "Si algo me sucede, que no quede registrado que cometí un suicidio"

Melisa arranca con una breve presentación y ya habla del movimiento de Lana Praner, la líder espiritual que abandonó Eslovenia en 2020 tras verse envuelta en una fuerte polémica relacionada con su discurso antivacunas y sus teorías sobre el 5G, a quien Peter acusa de influenciar e instar a sus seguidores a abandonar el país. "La señorita Lana Praner no tiene ningún tipo de conexión con mi partida. Yo misma no he estado en contacto con ella desde hace más de cuatro años y, desafortunadamente, tampoco asisto a sus talleres y conferencias. Lana y "Los Señores" (Gospodi) no son una secta o un culto. Yo los respeto profundamente y le pido disculpas sinceras y de todo corazón a ella y a su familia por todo lo que injustamente están viviendo por mi culpa".

La madre de Julija da paso a diversas acusaciones a su exmarido que él niega rotundamente: afirma que su hija "todavía tiene graves temores y pesadillas" por los videojuegos, que tiene una "fuerte inclinación al alcohol", que solo la quiso para tener una hija o que nunca respetó su relación con su familia. En otros párrafos del documento, ademas, acusa a Peter de haber amenazado a Julija con dormir en el sótano si tenía una hija nueva, cuestiona las relaciones que tuvo de forma posterior y afirma que no aceptó su cambio de nombre, el cual Melisa llevó a cabo tras su divorcio tras "algunas relaciones fallidas". El padre de la niña, ante estas declaraciones, ha subrayado que todo son mentiras y precisa que Melisa nunca ha presentado una denuncia, además de ahora contar con la custodia completa por orden judicial.

La madre de su hija, además, realiza otra declaración alarmante a mitad del escrito: afirma que, "cierto tiempo antes" de su partida de Eslovenia, "alguien" quiso sacarla de la carretera en dos ocasiones. De hecho, llega a decir que si la encuentran muerta no sería un suicidio: "Si Peter Pogačar contrató a alguien con ese propósito, entonces creo que esto aún no ha terminado, por lo que comunico públicamente, en pleno uso de mis facultades, que no tengo ninguna intención de quitarme la vida a mí misma ni a nadie más. Si algo me sucede, que no quede registrado en ningún lugar que cometí un suicidio, porque eso será una mentira". El padre de la niña no entiende cómo su expareja realizó estas declaraciones.

En otro momento de la carta, Melisa se dirige hacia sus otros dos hijos, fruto de una relación anterior a la de Peter, quienes tampoco saben dónde está su madre: "Es verdad que tengo hijos de diferentes padres, fui muy ingenua... No es tan fácil ser madre. Unas veces te reprochan que eres demasiado posesiva y otras veces que descuidas a los niños. Yo me esforcé por los tres según mis mejores capacidades de entonces. Pero definitivamente también cometí errores. Es verdad que ahora descuidé a mis dos hijos, quienes al momento de mi partida ya eran mayores de edad, y me duele inmensamente por eso".

Imagen de Julija difundida por Interpol

El apunte de Melisa Smrekar sobre las vacunas y la justificación de su fuga

Otro de los asuntos tratados en la carta son las vacunas. Melisa indica: "En lo que respecta a la acusación de que soy antivacunas, déjenme decir que mis dos hijos están vacunados según todos los programas regulares. Sin embargo, después de las vacunaciones en la pandemia aparecieron diferentes condiciones de salud como bronquitis, asma y dislexia... Esta es la razón por la que dudé de las vacunas, y en lo que respecta a las nuevas vacunas de ARNm, estoy definitivamente en contra. Peter, en cambio, estaba entusiasmado con estas vacunas experimentales y exigía que se vacunaran todos, incluidos los niños".

La mujer afirma que "el último año" antes de que se fuera con su hija quiso educar a Julija "desde casa" durante un curso, "solo lo suficiente para que las cosas se calmaran". "Contacté con personas y organizaciones que ofrecían educación para un número menor de niños; quería pagar todo eso yo misma, porque quería posibilitar a Julija un año escolar más normal y menos nervioso. Porque, con la mano en el corazón, la educación en las escuelas era anormal. Una semana había una regla, la otra semana otra... Todo con ordenadores y aulas cerradas con llave... Eso no es una educación relajada. Y Peter no permitió la educación desde casa, a pesar de que en Eslovenia está legalmente permitida. El Centro de Trabajo Social y la escuela lo apoyaron a él", añade Melisa, que evitó la vacunación de su hija tras su huida.

Tras este apunte, la madre vuelve a insistir en que su desaparición es voluntaria: "Con todo mi corazón compartí el conocimiento de Lana y respeto mucho a Lana, pero también tenía un contrato con una empresa internacional de dispositivos médicos. Tuve éxito y luego cerré rápidamente el negocio porque la vida al lado de Peter se volvió insoportable". "Mi partida no fue planeada estratégicamente durante mucho tiempo, se lo conté a Julija justo antes del momento y ella estuvo de acuerdo de inmediato. Solo quería/queríamos irnos y, como no sabía cómo reaccionaría Peter con el tiempo, dijimos que nos íbamos de vacaciones. Ni siquiera sabíamos exactamente adónde íbamos, solo sabíamos por qué nos íbamos. Le pregunto a Julija todo el tiempo si quiere volver y la respuesta es siempre 'no'. Probablemente ella también tiene suficiente de la manipulación de su padre, y no, no soy yo quien la convence de esto, ya que un niño sabe sentir", indica Melisa.

"Entendería que Peter dirigiera toda su ira por la partida hacia mí, pero no pensé que involucraría a personas que son completamente inocentes. Lana Praner nunca me dijo que me fuera y tampoco me dijo nunca que cambiara mi nombre. Julija y yo nos fuimos por mi propia decisión. Compartimos el camino con dos eslovenos que nunca estuvieron presentes en ningún taller o conferencia de Lana Praner y tampoco conocían a Lana. Igual que yo tampoco he tenido contacto con Lana en años. ¿Por qué me iría por ella si ahora no puedo participar en sus talleres y conferencias? Alrededor de Julija y de mí no hay ningún esloveno ni nadie que esté en contacto con Lana. ¡Y aquí está la verdad!", agrega Melisa. En este punto, Peter considera que se puede referir al matrimonio de los Ule, a quienes acusa de mantener vínculos con el grupo de Lana Praner y haber trasladado a la madre y a Julija hasta España en coche, a pesar de que indicaron que no las conocían de nada.

Cartel de búsqueda de Melisa Smrekar difundido por Europol

Las críticas de Melisa Smrekar a Tadej Pogačar y la solicitud de ayuda de Peter

La carta de Melisa no solo se dirige a Peter, también carga duramente contra Tadej Pogačar: "Peter engaña al público esloveno y extranjero, difama públicamente y acusa falsamente a la señorita Lana Praner. ¿No es eso también un delito? En la difusión de estas mentiras también le ayuda Tadej Pogačar, el ciclista conocido a nivel mundial. A mí Peter nunca me mencionó a Tadej, al menos yo no lo recuerdo. ¿Supongo, sin embargo, que Tadej Pogačar ha conocido recientemente a Peter Pogačar tan bien como para atreverse a poner en riesgo su nombre y, voluntariamente o no, con la ayuda de su fama, difundir las mentiras de Peter? ¿Y ofrecer dinero? Tadej Pogačar no me conoce personalmente para poder juzgar cómo soy, ni conoce a Julija para poder determinar, tal vez, que la niña vivía en una situación de angustia".

Melisa concluye la carta con un mensaje a la población y a sus otros dos hijos: "Asumo que todos ustedes ya me han condenado, pero yo respondo por mis acciones y sostengo que estoy salvando a mi hija y a mí misma, y espero de todo corazón que mis dos hijos y todos los que sufren injustamente por mis acciones algún día me perdonen y crean que no pude actuar de otra manera". Jože Oberstar, el abogado que ejerció la defensa de Melisa durante su divorcio, confirmó en diciembre haber recibido otras dos cartas, cuyo contenido no se ha difundido. Una de ellas contendría declaraciones de Julija. El letrado, no obstante, le pidió por "última vez" a la madre ponerse en contacto directamente con él y otorgarle poder notarial para representarla, apunta 'Lokalec'.

Peter Pogačar lamenta las acusaciones vertidas, pero se centra en encontrar a Julija. Sostiene que Melisa está siendo requerida por la justicia y no quiere comparecer. El proceso le ha pasado factura. Descubrió que tanto ella como Julija habían desaparecido después de ir a su vivienda y encontrar todo apagado. Lleva casi cinco años sin saber cómo está Julija, que cumplirá en julio 15 años, y teme que pueda estar en una situación de riesgo. Por eso pide ayuda, como refleja en la web creada para la búsqueda.

Él tiene muy claro que el grupo esotérico de Lana Praner tuvo una gran influencia sobre Melisa, quien acudió a sesiones junto a Julija antes de la sustracción parental. La niña llegó a enviar un audio hablando del 5G, los aviones y el fin de Eslovenia. Noelia Bru, que apoya a Peter en este momento, ya destacó a este medio que , como en el caso de su prima, Patricia Aguilar, rescatada por su familia de una secta en Perú, las personas que pueden estar influenciadas por una secta niegan en todo momento su vínculo con ella con el objetivo de proteger a la propia estructura.