Precaución con el consumo de granizados en niños: qué es el gliterol
Muchos granizados se elaboran con glicerol, una sustancia que en niños pequeños puede causar náuseas, vómitos o hipoglucemia
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Cuando llegan los meses de calor muchas personas recurren a los granizados para refrescarse. Estas bebidas se caracterizan por sus vistosos colores, su sabor dulce y, cómo no, su particular textura, a medio camino entre el agua y el hielo. Se trata, en definitiva, de agua con granos de hielo.
Para lograr ese resultado se pueden añadir azúcares, que consiguen así reducir el punto de congelación del agua. Pero no es la única forma de conseguirlo. Otro recurso muy habitual consiste en utilizar glicerol, un aditivo alimentario que desempeña la misma función que esos azúcares. Es decir, también reduce el punto de congelación del agua. Con ello se consiguen esos granos de hielo tan característicos y se evita que la bebida se separe en fases y que el hielo se convierta en un bloque sólido.
¿Qué es el glicerol?
De entrada, el glicerol puede sonarnos como algo extraño y cuasi peligroso. Sin embargo, se trata de un compuesto que está ampliamente presente en la naturaleza. De hecho, forma parte de nuestro cuerpo y de nuestro metabolismo. Por ejemplo, los triglicéridos que constituyen la mayor parte de las grasas de nuestro cuerpo y de los alimentos que comemos, están constituidos por una molécula de glicerol y tres ácidos grasos.
En alimentación, el glicerol se utiliza como un aditivo, clasificado con el código E 422. Se emplea para conseguir diferentes funciones tecnológicas. Por ejemplo, se utiliza a menudo en productos de bollería por su función humectante. Es decir, puede atrapar agua, así que permite mantener la frescura de los productos, evitando que se sequen con el paso del tiempo y preservando su textura tierna y jugosa. También tiene cierta capacidad para aportar sabor dulce, igual que ocurre con otros polialcoholes, que son compuestos de la misma familia, entre los que se encuentran, por ejemplo, el sorbitol o el eritritol.
Como ya hemos mencionado, el glicerol también se utiliza en granizados, para reducir el punto de congelación del agua y conseguir esa textura formada por agua con granos de hielo.
¿El glicerol es seguro?
Por lo general el glicerol es una sustancia segura. Es decir, cuando se utiliza como aditivo en alimentos (p.ej. bizcochos, magdalenas, etc.) no supone ningún problema para la salud. Por eso la legislación no establece dosis máximas que restrinjan su uso, así que los fabricantes pueden utilizar las cantidades que consideren necesarias para conseguir las funciones tecnológicas deseadas.
La cuestión es que las cantidades de glicerol que se necesitan para mantener una textura tierna en unas magdalenas son mucho menores que las que se necesitan para elaborar un granizado. Dicho de otro modo, cuando se utiliza glicerol para producir granizados, se necesitan emplear cantidades considerables. Es aquí donde puede estar el problema.
¿Qué problema hay con el glicerol de los granizados?
Hace un par de años las autoridades sanitarias de Irlanda registraron varios casos de menores que habían sufrido diferentes efectos adversos después de consumir granizados: vómitos, náuseas, desvanecimientos, etc. Estos síntomas se asociaron con la ingesta de cantidades significativas de glicerol. Por eso la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) reevaluó la seguridad de este aditivo.
Así, llegó a la conclusión de que el consumo de bebidas con alto contenido en glicerol, como los granizados, puede explicar los efectos adversos registrados en niños pequeños: dolores de cabeza, vómitos, náuseas y, en casos más graves, alteraciones neurológicas (pérdida de conciencia, letargo), hipoglucemia y acidosis metabólica. Esto puede ocurrir sobre todo en menores de diez años, debido a su bajo peso corporal.
La EFSA ha recomendado a la Comisión Europea que revise los niveles de uso de glicerol en bebidas como los granizados, dado que este organismo es el encargado de regular esas cuestiones. Así que es previsible que en un futuro próximo se establezcan unos límites para el uso de este aditivo en bebidas y es posible que se adopten otras medidas, como la inclusión de advertencias en el etiquetado.
Mientras tanto, las autoridades alimentarias de Irlanda recomiendan que los menores de diez años no consuman granizados elaborados con glicerol. Además, piden a los fabricantes limitar su uso e incluir mensajes de advertencia en el etiquetado. Hasta que se adopten medidas armonizadas en la Unión Europea, esta es la recomendación más prudente para proteger a los niños de menor edad.