El bocadillo favorito y viral de Cucurella, analizado por un chef estrella Michelin: "Bastante comilón"

Uno de los jugadores más carismáticos de la selección desveló cómo era el bocadillo que marcó su infancia y la combinación no ha dejado indiferente al chef Juanlu Fernández
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Una de las estrellas de la selección española de fútbol es Marc Cucurella (1998). El jugador que ha fichado por el Real Madrid está siendo clave en el paso de España por el Mundial 2026 y en las muchas posibilidades que tiene de ganarlo este domingo en la gran final contra Argentina. A lo largo de la competición y durante la previa, los futbolistas han ofrecido muchas ruedas de prensa y han tenido intervenciones en las que han hablado de muchas cuestiones relacionadas con la concentración, los partidos jugados, la vida durante el Mundial, etc.
Una de las curiosidades más comentadas ha sido el bocadillo de la infancia de Cucurella. No era sencillo, ni ligero. Una combinación de ingredientes que da mucho que hablar. "Soy muy amante de los bocatas y siempre hago, así, creaciones un poco extrañas. Me gustaba el de lomo, pollo, queso, jamón york y huevo. Y mezclar la mayonesa con el kétchup era mi perdición", respondió Marc Cucurella cuando le preguntaron por ese bocadillo que hacía tras los entrenamientos en su infancia.

Un bocata en toda regla que un adolescente al salir de entrenar se comía en cuestión de minutos y que hemos querido analizar junto a un chef de lo más futbolero y con dos estrellas Michelin, Juanlu Fernández (1984), al frente de LÚ Cocina y Alma en Jerez de la Frontera (Cádiz), entre muchos otros proyectos.
"Me parece un bocadillo bastante completo, la verdad, y de todo un comilón. Lleva pollo, lomo, también fiambre, huevos, mayonesa, kétchup... Glotón máximo. Nunca lo he probado y me gustaría, creo que es, cuanto menos, divertido. Me gusta", asegura el chef ante la propuesta del lateral izquierdo.

Subiendo de nivel el bocata de Cucurella
¿Cómo lo mejorarías? "El pollo lo haría de muslo y contramuslo bien aplastadito y empanado; el lomo a la plancha, hecho al ajillo y ahí empaparía el pan. Después pondría encima el contramuslo empanado con mucha pimienta. En lugar de jamón de york, una loncha de bacon, quesito para fundir y el huevo opcional, en todo caso frito con la yema sin cuajar para que al aplastar chorree por los bordes y hacer de ello un 'doblao'. Por supuesto, nada de mezclar el kétchup con la mayonesa, mayonesa 100%. Esa sería mi mejora; quizá lo he cambiado por completo, pero así me lo imagino", comenta el chef con Gastro.
Debatimos con Juanlu el poder del bocadillo para hablar de una sociedad, de una persona... "Creo que los bocadillos, como los platos o la forma que tenemos de comer, hablan de la época en la que nos hemos criado. Un bocadillo de los 90 para ir al colegio o de merienda, por ejemplo, a mí me gustaba el de tortilla o de filetes empanados que habían sobrado por la noche", recuerda divertido.
"Lo metía en pan con mayonesa, bastante además, para humedecerlo un poco, y eran los bocadillos de verdad con los que soñábamos porque nuestras madres nos ponían el típico de embutido, pero cuando quedaba esa cuña de tortilla, era mágico y eras el rey del recreo", añade Juanlu.
"Todo eso habla de nosotros, por supuesto, porque cada vez se come menos en familia en las casas, se cocina menos en casa, se come en las puertas de Mercadona una tortilla comprada... [Como el detalle del bocadillo de la infancia de Cucurella] todo esto refleja la sociedad en la que crecimos de cambio de milenio; en mi caso, sin móviles aún, noches de verano viendo el Gran Prix en familia... Son recuerdos que tenemos y hablan mucho de nosotros", apunta.
Un serranito con estrellas
Le preguntamos entonces por su bocadillo ideal en 2026. Y se confiesa. "Los bocatas tienen sus días, un día te apetece una cosa, otro otra... Para mí, el perfecto sería con mollete de crumble que se hace al día, recién horneado y abierto, y hacerlo serranito. Lomito al ajillo, empapado bien el mollete, jamón ibérico, pimiento frito y mayonesa para que resbale, pero bien.
Una vez cerrado, el mollete se convierte en un doblado, te lo tienes que comer doblado hacia adelante para que la mayonesa no te salpique. Ese sería en este mismo momento mi bocadillo perfecto", nos dice el chef gaditano tirando de recetario popular andaluz. ¿Ya tenemos receta para ver la final del Mundial 2026? ¡La tenemos!
