Entramos en la cocina familiar de Verdeliss: abierta y con una espectacular isla central
La estancia dispone de numerosos armarios y cajones de gran capacidad, además de electrodomésticos integrados que permiten mantenerla despejada
Mucho almacenaje y un rincón especial para el café: la cocina de Jorge Cadaval
La casa de Verdeliss en Pamplona es mucho más que una vivienda familiar. Es un hogar diseñado para adaptarse al ritmo de una familia numerosa, donde la amplitud, la comodidad y la funcionalidad se convierten en auténticas prioridades. La influencer navarra, cuyo nombre real es Estefanía Unzu, comparte con su marido, Aritz, y sus ocho hijos una impresionante propiedad de aproximadamente 500 metros cuadrados que se ha convertido en uno de los escenarios más reconocibles de sus redes sociales. Una casa en la que cada rincón parece responder a una necesidad concreta y donde el diseño contemporáneo convive con las exigencias de una vida familiar especialmente activa.
Distribuida en dos plantas principales, la vivienda cuenta con siete habitaciones, amplias zonas comunes y un espectacular jardín que permite disfrutar del exterior sin renunciar a la privacidad. Uno de los grandes atractivos de esta casa se encuentra en la planta baja. Aquí, salón, comedor y cocina comparten un mismo espacio abierto, una solución que transforma completamente la manera de vivir el hogar.
Y es precisamente en este escenario donde destaca la cocina de Verdeliss en su casa de Pamplona. Amplia, abierta al salón y perfectamente organizada, combina grandes muebles blancos con una espectacular isla central coronada por una encimera negra pulida. Una elección que consigue equilibrar la luminosidad del blanco con la sofisticación de los acabados oscuros. La cocina de Verdeliss demuestra que el diseño y la funcionalidad pueden convivir incluso en un hogar de diez personas, donde las comidas, los desayunos y las rutinas diarias requieren una organización especialmente cuidada.
Una cocina abierta al salón
Una de las características más llamativas de la cocina de Verdeliss en Pamplona es su distribución abierta. Lejos de los diseños tradicionales, se ha apostado por eliminar barreras y crear un ambiente amplio, continuo y conectado.La cocina forma parte de la zona social de la vivienda y permite que diferentes actividades se desarrollen simultáneamente sin que los miembros de la familia tengan que permanecer aislados en habitaciones distintas.
No encontramos una cocina sobrecargada de muebles ni una acumulación de objetos que compitan por llamar la atención. Todo lo contrario. Los grandes frentes blancos de almacenamiento crean una estética uniforme que aporta orden y luminosidad.
Los muebles se caracterizan por sus líneas rectas y su diseño contemporáneo. Su capacidad de almacenamiento permite guardar utensilios, vajillas, pequeños electrodomésticos y todos esos objetos que, en una familia numerosa, pueden multiplicarse rápidamente. Los armarios altos aprovechan la altura disponible y permiten organizar los elementos de uso menos frecuente sin ocupar las superficies de trabajo. Una solución especialmente práctica cuando se necesita mucho espacio para almacenar, pero se quiere mantener una apariencia despejada.
Uno de los detalles más interesantes es la integración de los electrodomésticos dentro del mobiliario. La cocina cuenta con un frigorífico y un congelador de gran formato, necesarios para responder a las necesidades de una familia de diez miembros, que quedan ocultos tras puertas paneladas.
El blanco domina el mobiliario, mientras que el negro aparece en las encimeras, los marcos de los ventanales y determinados accesorios. Sin embargo, la luz natural es uno de los verdaderos protagonistas de la estancia. Los grandes ventanales de la planta baja conectan visualmente la cocina con el jardín y permiten que el exterior forme parte de la decoración.
Los marcos negros crean un contraste muy elegante frente a los muebles blancos. Además, delimitan las superficies acristaladas y aportan un punto arquitectónico que refuerza la estética contemporánea de la vivienda.
Encimera negra: el corazón de la familia
Si existe un elemento que concentra todas las miradas en la cocina de Verdeliss, ese es su espectacular isla central. De grandes dimensiones y con una elegante encimera negra pulida, esta pieza se convierte en el auténtico corazón de la estancia.
Pero la verdadera importancia de la isla está en su funcionalidad. La placa de cocción se encuentra integrada en ella, permitiendo preparar los alimentos desde una posición central y abierta al salón. La zona de cocción se completa con una campana extractora que permite controlar los humos y olores durante la preparación de las comidas, algo especialmente importante en una cocina integrada en el salón.
La isla también dispone de espacio suficiente para organizar ingredientes, apoyar utensilios y preparar diferentes elaboraciones. En una familia de diez personas, contar con una superficie amplia resulta fundamental para evitar que las tareas cotidianas se conviertan en un problema de espacio.
Además, los armarios y cajones incorporados en la propia isla aumentan considerablemente la capacidad de almacenamiento. Esta solución permite tener cerca de la zona de cocción aquellos utensilios que se utilizan con mayor frecuencia.
Una decoración sencilla y práctica
En lugar de llenar las superficies de objetos decorativos, la influencer ha apostado por mantener una imagen despejada y utilizar pequeños elementos cotidianos para aportar personalidad.
Uno de los detalles más característicos son los botes de cristal destinados al almacenamiento de alimentos. Además de resultar prácticos, permiten identificar fácilmente su contenido y contribuyen a mantener una organización visualmente agradable. Las alfombras vinílicas fáciles de limpiar son otro de los recursos que reflejan el carácter práctico de la estancia. Frente a las alfombras textiles tradicionales, estos modelos están pensados para soportar mejor el uso cotidiano y facilitar su mantenimiento.
El negro aparece también en pequeños accesorios, especialmente en la grifería, que combina con la encimera de la isla y los marcos de los ventanales. Esta repetición cromática aporta coherencia al conjunto y evita que los diferentes elementos parezcan independientes. Las plantas naturales introducen la nota más fresca. Su presencia suaviza las líneas rectas del mobiliario y establece una conexión visual con el jardín exterior.
La combinación entre vegetación, superficies blancas y detalles negros consigue que la cocina resulte moderna, pero también acogedora. Un equilibrio importante en una estancia que forma parte del principal espacio de convivencia de la vivienda.