Recetas fáciles

El facilísimo sándwich con patatas fritas al que se ha enganchado Margot Robbie: un snack irlandés que le hacía Colin Farrell

Margot Robbie durante la promoción de 'Cumbres Borrascosas'. Cordon Press
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Parece que todos los proyectos en los que Margot Robbie está involucrada se convierten en éxitos virales más allá de las críticas del sector cinematográfico. La australiana de 35 años, que ha estado dos veces nominada al Oscar, saltó a la fama a nivel internacional con ‘El lobo de Wall Street’; después fue Harley Quinn en ‘Escuadrón Suicida’ y también convenció con ‘Yo, Tonya’. Se convirtió en ‘Barbie’ y ahora solo faltaba sumarle a su trayectoria un personaje salido de la imaginación de Emily Brontë, el de la mismísima Catherine “Cathy” Earnshaw de ‘Cumbres borrascosas’.

La película se ha estrenado recientemente en las salas de todo el mundo y ha generado todo tipo de críticas. Pero más allá del valor de la adaptación realizada de la obra literaria, han sido sus protagonistas Jacob Elordi y Margot Robbie los que han captado la atención mediática. Cada mirada, cada detalle, cada look y cada curiosidad sobre sus vidas se convierte en noticia. ¿Imaginabas que Margot Robbie podría haber creado junto a su marido y unos amigos su propia marca de ginebra? Lo ha hecho, se llama Papa Salt y es una ginebra premium inspirada en el estilo de vida de la costa australiana, con botánicos nativos como flor de cera, hibisco, cáscara de cítricos y otros sabores complejos. Buscaban una ginebra ideal para hacer combinados como el gin tonic o cócteles como el Martini.

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Historia de un sándwich irlandés

Sin embargo, hemos descubierto otro detalle 'muy gastro' sobre Margot Robbie que seguro que no deja indiferente a nadie. Se trata de un sándwich que adora comer durante los rodajes. Y no, no es un clásico sándwich mixto, tampoco ha caído en la tendencia del katsu sando (el famoso japonés con chuleta de cerdo empanada entre dos rebanadas de pan de leche), en el icónico sándwich club, el delicioso un lobster roll o en un fotogénico tramezzino. El sándwich que conquistó a la estrella de cine es tan sencillo que podría hacerlo un niño de 5 años.

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La receta la chivó Colin Farrell, su compañero de reparto en ‘El gran viaje de tu vida’, durante los eventos de promoción de la cinta. Se trataba de un ‘crispy sandwich’ irlandés, un snack no apto para todos los paladares del que el actor le habló un día cuando comentaron comidas que les recordaban a su infancia. Ella quedó sorprendida y quiso probarlo, fue entonces cuando aseguró adorar aquel bocado crujiente, sabroso, diferente y un poco adictivo.

Desde entonces, y conocedor del gran apetito de la actriz, cada mañana al llegar al rodaje y antes de maquillarse, Margot Robbie se encontraba uno de esos sándwiches crujientes para empezar el día. Perfectamente envuelto y refrigerado en su camerino. Un precioso detalle de su compañero que seguro que Margot no olvidará. La actriz, que tiene una figura esbelta y envidiable, ha contado en varias ocasiones que apuesta por alimentarse de forma equilibrada, pero que no hace dietas estrictas ni se pasa días comiendo solo ensalada. Es de las que se permite disfrutar de caprichos, un rodaje entero comiendo a diario el crispy sándwich, es un ejemplo de ello; pero también es fan de platos de comida rápida como burgers, pizzas, pasteles de carne, además de dulces y chocolates.

La receta del sándwich crispy

Personas1 pax.
Tiempo3 min.
DificultadBaja

Ingredientes

  • Dos rebanadas de pan de molde
  • Mantequilla
  • Patatas fritas sabor cebolla y queso

Elaboración

  1. Unta con mantequilla

    Es de lo más sencillo porque solo tienes que untar la mantequilla. Hazlo generosamente en una de las caras de cada rebanada para ayudar a que las patatas se adhieran y añadir así cremosidad al resultado final y a cada bocado.

  2. Termina tu sándwich

    Según la receta de Colin Farrell, la mantequilla debe ser de la marca Kerrygold. Después, coloca las patatas fritas (sus preferidas son de la marca Tayto o Walkers) y procede a cerrar el sándwich. Aprietalo suavemente para que las patatas se mantengan en su lugar, aunque sin aplastarlas para no perder del todo el crujido que caracteriza a este snack.