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Bacalao con tomate: la receta sencilla con la que mojarás salsa en Semana Santa

Bacalao con tomate. Getty Images
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El bacalao con tomate es una de esas recetas que no necesitan artificios para conquistar los paladares. Humilde, tradicional y profundamente sabroso, este plato se convierte en protagonista absoluto durante la Semana Santa. Basta con pronunciar su nombre para imaginar una cazuela humeante, una salsa roja intensa y ese pan crujiente esperando para ser sumergido sin pudor. Porque si algo define al bacalao con tomate es su salsa, espesa, casera y perfecta para mojar hasta la última gota.

El bacalao con tomate es una receta típica de Semana Santa porque responde a la tradición de la Cuaresma, periodo en el que, históricamente, se evitaba el consumo de carne. El bacalao en salazón se convirtió durante siglos en el gran aliado de las cocinas españolas, se conservaba durante meses y podía transportarse fácilmente al interior del país. Así, cuando llegaban los días de vigilia, era el ingrediente estrella.

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En esta receta, el bacalao desalado se cocina lentamente en una salsa de tomate casera elaborada con cebolla, ajo y aceite de oliva. El resultado es un plato sencillo pero lleno de carácter, donde el pescado absorbe los matices dulces y ligeramente ácidos del tomate, creando un equilibrio irresistible.

El bacalao y el tomate: las estrellas de la elaboración

El bacalao es el auténtico protagonista, con su textura firme y laminada, su sabor delicado pero reconocible y su capacidad para integrarse con la salsa sin perder personalidad. Desde el punto de vista nutricional, el bacalao con tomate es una opción equilibrada y saludable. El bacalao es un pescado blanco bajo en grasa y rico en proteínas de alto valor biológico. Aporta vitaminas del grupo B, especialmente B6 y B12, fundamentales para el sistema nervioso, así como minerales como el fósforo, el potasio y el selenio. Además, si se consume desalado correctamente, mantiene un perfil ligero que lo convierte en un aliado perfecto para quienes buscan platos nutritivos sin exceso de calorías. Su contenido en proteínas contribuye a la sensación de saciedad y al mantenimiento de la masa muscular, algo especialmente importante en una dieta equilibrada.

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El tomate, por su parte, no solo aporta color y sabor, sino también beneficios para la salud. Es rico en vitamina C, antioxidantes y licopeno, un compuesto que se ha asociado con la protección celular frente al daño oxidativo. Cuando el tomate se cocina lentamente en aceite de oliva, como ocurre en esta receta, el licopeno se vuelve más biodisponible, es decir, el organismo lo absorbe mejor. Además, el tomate aporta fibra y un toque natural de dulzor que equilibra la ligera salinidad del bacalao. La combinación de ambos ingredientes crea un plato completo, nutritivo y lleno de matices.

Tradición y saber en una receta fácil

Pero si algo hace grande al bacalao con tomate es lo fácil que resulta prepararlo. No hace falta ser un experto en cocina para conseguir un resultado espectacular. La clave está en una buena salsa de tomate casera.

El resultado es una armonía perfecta, el bacalao absorbe la intensidad del tomate y este, a su vez, se enriquece con los jugos del pescado. La salsa adquiere una textura sedosa, ideal para acompañar con pan rústico, patatas o incluso arroz blanco. Es uno de esos platos que mejoran con reposo, cuando los sabores terminan de asentarse. Al día siguiente, recalentado lentamente, está incluso más sabroso.

En una época como la Semana Santa, tradicionalmente ligada a la reflexión y a las reuniones familiares, este plato simboliza esa pausa necesaria. No es casualidad que siga ocupando un lugar destacado en los menús de estas fechas.

Además, su versatilidad lo convierte en un imprescindible más allá de la Cuaresma. Puede servirse como plato principal en una comida especial o como receta cotidiana para cualquier día de la semana. Con ingredientes sencillos y una preparación cuidada se consigue un plato memorable, de esos que hacen que todos quieran repetir. Y sí, también de esos que obligan a dejar el plato limpio.

Si estás pensando en qué preparar esta Semana Santa, esta receta es una apuesta segura. Tradicional, nutritiva y absolutamente deliciosa, el bacalao con tomate es ese plato que nunca falla. Porque a veces, lo más simple es lo que deja huella.

Receta de bacalao con tomate

Personas6 pax.
Tiempo30 h.
DificultadBaja

Ingredientes

  • 1 kilo de bacalao desalado (6 lomos)
  • 3 pimientos verdes
  • 1 kilo de tomate frito casero
  • 150 gramos de harina
  • Sal y AOVE

Elaboración

  1. Prepara los pimientos

    Lava los pimientos, retira tallo y semillas y córtalos en tiras o trozos medianos.

  2. Confítalos lentamente

    En una sartén con aceite caliente, cocina los pimientos a fuego suave hasta que estén tiernos. Después sube ligeramente el fuego para que se doren un poco. Retira y reserva.

  3. Sella el bacalao

    En la misma sartén, pasa los lomos de bacalao por harina (ligeramente) y márcalos por ambos lados hasta que queden dorados por fuera y jugosos por dentro. Reserva.

  4. Integra todo en la salsa

    En otra sartén, calienta el tomate frito a fuego muy suave. Cuando empiece a hervir, incorpora el bacalao, cúbrelo con la salsa y coloca los pimientos por encima. Tapa y cocina unos 6 minutos más (ajusta el tiempo según el grosor del pescado).