Sabina Banzo o cómo sacar el máximo provecho a tu airfryer: "El arroz es lo único que todavía se me resiste"
Tras el éxito de 'Ya tengo mi airfryer, ¿y ahora qué?', Sabina Banzo va un paso más allá en su nuevo libro de recetas
Bajar cinco kilos cocinando con airfryer: "Puedes hacer platos 'fat' en su versión 'fit"
Hace ya tiempo que la periodista, locutora y actriz de doblaje Sabina Banzo puede añadir su faceta como influencer de cocina a su larga lista de habilidades. De hecho, a día de hoy acumula más de dos millones de seguidores en redes sociales. Tras el éxito de su libro 'Ya tengo mi airfryer: ¿y ahora qué?', la comunicadora zaragozana vuelve con un nuevo título con el que conseguirá sorprender, aún más, a aquellos que siguen empeñados en sacar el máximo partido a su freidora de aire. En 'Más airfryer y 120 recetas para triunfar', más allá de lo evidente, vas a encontrar todo tipo de recetas saladas, dulces e incluso versiones de postres tradicionales, todas ellas pensadas para disfrutar sin complicarse y acompañadas de instrucciones claras, trucos prácticos y un enfoque pensado para la cocina real.
Si aún así tienes dudas, debes saber que se trata de un recetario diseñado tanto para quienes ya dominan la airfryer y quieren dar un salto cualitativo, como para quienes buscan ampliar repertorio. En definitiva, esta nueva entrega de Sabina Banzo es una propuesta para transformar la cocina cotidiana en una experiencia más versátil y sorprendente.
Tienes dos libros publicados hasta la fecha, ambos enfocados en recetas para la airfryer. ¿Te consideras una fiel defensora de este electrodoméstico?
Sí, me considero bastante defensora, pero no desde el fanatismo, sino desde la utilidad real. Creo que la airfryer ha cambiado la manera de cocinar de muchísima gente porque hace la cocina más fácil, más rápida y más accesible para el día a día. No se trata de que sustituya todo en la cocina, sino de entender muy bien para qué sirve, manejar correctamente tiempos y temperaturas, y ser capaz de sacarle el máximo partido. A mí me interesa especialmente eso: demostrar que no es solo un aparato para hacer cuatro cosas rápidas y patatas o croquetas congeladas de bolsa, sino una herramienta con muchísimo recorrido si sabes usarla bien. Con técnica, buenas ideas y recetas pensadas de verdad para airfryer, puedes comer muy bien, variar muchísimo y cocinar sin complicarte la vida. Incluso preparar todo un menú de navidad o la fiesta de cumpleaños de tu hijo. Una barbacoa o, mejor dicho, una 'airfryercoa' también es posible, y en la terraza de casa, sin molestar al vecino ni provocar un incendio.
¿Qué le dirías a esa persona que tiene la casa llena de recetas para airfryer y no está convencida de si necesita o no tu libro?
Le diría que no va a encontrar más de lo mismo. Hoy hay muchísimas recetas circulando, sí, pero una cosa es acumular ideas y otra tener un libro realmente útil, ordenado y pensado para que cocines de verdad. En 'Más airfryer y 120 recetas para triunfar' va a encontrar recetas probadas, claras, bien explicadas y pensadas para salir bien. También va a encontrar variedad, porque no quería hacer un recetario repetitivo, sino un libro que acompañe a quien ya tiene una airfryer y quiere seguir descubriendo posibilidades nuevas. Es un libro para sacarle más partido, para salir de la rutina y para tener más recursos en el día a día. El libro está ordenado por eventos: Picoteo con amigos, barbacoa, celebraciones, fiestas tradicionales, recetas de temporada, Navidad y, por supuesto, desayunos y cenas rápidas. En total, 120 recetas acompañadas de 120 trucos, curiosidades o recetas extra. Es un manual sin fotos, pensado para que se subraye, se escriba en él y sobre todo, se tenga en la cocina y se manche de tomate.
Tengo que reconocer que no sabía que la airfryer daba para tanto. ¿Cómo te dio a ti por querer investigar en profundidad?
Antes de escribir mi primer libro ('Ya tengo mi airfryer: ¿y ahora qué?') yo pensaba, como todo el mundo, que la airfryer servía para hacer patatas fritas (quemadas por fuera y duras por dentro), recalentar pizza y preparar bolsas de comida congelada. Pero la editorial me propuso hacer un libro con recetas de airfryer y ahí vi que me lo tenía que tomar muy en serio. Así que hace dos veranos me junté con mi madre en el pueblo y decidimos, primero, encontrar la receta perfecta para hacer las patatas fritas perfectas en airfryer. Cuando lo conseguimos y dominamos la técnica, empezamos a meter absolutamente de todo en la cesta de la freidora de aire. Cuando digo todo es todo: desde vieiras, bogavante, chuletón… Casi todo con mucho éxito, salvo el arroz, que todavía no he conseguido que me salga bien. Teníamos 3 freidoras de aire funcionando al mismo tiempo, mi madre las limpiaba y mi padre hacía de comensal, diciéndonos sus impresiones. La verdad es que el pobre poco se quejaba (risas). Y así, en tres meses teníamos casi 300 recetas a las que sólo les faltaba que yo añadiera sus correspondientes trucos, curiosidades, experiencias… Me encanta esa parte en la que he podido contar mis vivencias como reportera de televisión, que es donde realmente he aprendido tantísimo sobre gastronomía, agricultura, ganadería y tradiciones de nuestro país.
Hablemos de @sabinabanzo ¿Cuántos años llevas con tu perfil en Instagram?
Llevo casi seis años en redes sociales. Empecé sin ninguna pretensión, simplemente porque me di cuenta de que en pandemia mucha gente se había enganchado a las redes sociales y que cada vez menos personas jóvenes veían la televisión de forma habitual. Como reportera, este tema me preocupaba, así que empecé a subir vídeos de lo que veía mientras hacía reportajes para la tele. Mientras estaba en casa, hacer recetas era algo fácil de grabar, no te vayas a creer que yo era una experta cocinera. Y así, poco a poco, fui conectando con la gente. Al principio, sobre todo en Tiktok. Ya el primer año me nominaron a 'Mejor tiktoker de cocina del año' y desde entonces subo un vídeo cada día, intentando no perder la ilusión ni la imaginación.
Pero sigues ejerciendo como periodista y dobladora. ¿O es una etapa que ya quedó atrás?
Sigo trabajando de lo mío. Soy freelance, así que siempre que me llaman, ahí estoy para ejercer mi profesión, que me apasiona. He estado, por ejemplo, dos años trabajando como reportera en el programa 'Aquí se hace' de Telemadrid, en el que tenía un doble papel: era reportera y al mismo tiempo influencer que grababa lo que me iban enseñando en obradores y fábricas. Así, de una, teníamos un reportaje para televisión y un reel para Instagram.
¿Algo que eches de menos de aquella época?
Para mí el periodismo y la televisión han sido una vocación y una pasión por la que he luchado muchísimo. Llevo en tele desde 2009 y he pasado por prácticamente todas las cadenas. Empecé en Aragón TV antes de venirme a Madrid, y de 2012 a 2017 estuve en Mediaset en distintos programas y en informativos (Noticias Cuatro), lugar que considero mi casa y donde me formé como la periodista que soy. Después, en 'Aquí la Tierra (TVE) es donde aprendí todo lo que sé de gastronomía, agricultura, producto… La verdad es que no he llegado a estar en ningún momento desconectada de la profesión, así que no he tenido opción de echarla de menos. Creo que he conseguido, gracias a las redes sociales, poner en práctica todo lo aprendido durante tantos años de trayectoria y seguir contando historias. Ha cambiado el medio, pero la forma sigue siendo la misma. Me siento afortunada de poder hacer lo que más me gusta, lo disfruto muchísimo. Eso sí, el que se piense que detrás de una cuenta de Instagram no hay trabajo y que todo son regalos y dinero fácil, se equivoca. Ahora mismo, que soy mi propia jefa, trabajo mil veces más que cuando estaba en la tele. Y mira que en televisión se echan horas (risas).
Cuando estabas más metida en el periodismo puro y duro, ¿qué solías comer? ¿Eras más de menú cerca de la redacción o de táper?
Pues dependía del programa. Cuando trabajaba en Mediaset comía en el comedor, ahí podías elegir entre un montón de opciones. Te confieso que cuando estoy trabajando, si hago una comida muy copiosa, luego el cerebro me va lento, así que la mayoría de las veces recuerdo que me decantaba por la ensalada y la pechuga a la plancha. Luego en el resto de programas en los que he estado de redactora y reportera he comido tan bien que ni me lo creo. La mayor parte de las veces que salíamos a grabar, lo hacíamos en restaurantes, o visitábamos paisanos que nos preparaban auténticas maravillas de la gastronomía española. Claro, si te ponen unos callos, un cocido o unas carrilleras a las 12 del medio día… ¡no vas a decir que no! (risas) Más aún cuando esa receta se ha hecho para tu reportaje. Y si estás grabando cómo se hace el mejor queso de cabra del país… Pues también tendrás que probarlo, ¿no? Lo mismo con el jamón, el chorizo, los tomates, las fresas, ostras, percebes, anchoas, sobaos… Total, que nos pasábamos el día comiendo, y encima, productos de primera. Esto es un arma de doble filo, porque se te afina mucho el paladar y luego en casa, cuando te sacan jamón de supermercado, ya no lo ves con los mismos ojos. Y eso que yo soy todoterreno. Mi madre siempre me ha dicho: “La de bogavante que has comido para llevar garbanzos a casa”.