Los tres restaurantes más famosos de Navia de Suarna, el pueblo gallego de Oliver Laxe

El director, hijo de padres gallegos y doblemente nominado a los Oscar con su película ‘Sirat’, no olvida sus orígenes… ni su gastronomía.
Pan gallego: viaje al corazón de Galicia
Hay veces que las mejores ideas surgen de lo cotidiano, de esos sitios que, por pequeños o habituales que sean para uno, acaban siendo su fuente de inspiración. Y esto mismo es lo que le pasó al director de cine Oliver Laxe con Navia de Suarna, un pequeño pueblecito gallego de Lugo en el que el cineasta se inspiró para crear ‘Sirat’, la película española que cuenta con dos nominaciones a los premios Oscar 2026, optando a la estatuilla a Mejor Película Internacional y a la de Mejor Sonido, y que logró seis premios Goya. Y si hay algo que no olvida de sus raíces, y que en su obra también está presente, en la gastronomía de ese lugar que para él es casa y que, por pequeño que sea, cuenta con tres restaurantes clave.
Para poner todo en contexto hay que tener en cuenta una cuestión principal. Oliver Laxe nació en París, pero llegó a A Coruña en el año 1988, cuando apenas tenía seis años. De hecho, se crió en esta comarca gallega muy cercana a la lucense, de donde eran oriundos sus abuelos… y hasta incluso se formó jugando al baloncesto en la cantera del Básquet Coruña -sus dos metros de altura le avalaban para ello- y se enamoró de la pelota de fútbol y del Deportivo de la Coruña, hasta que se decantó por las artes… concretamente el cine. Emigró a Barcelona para estudiar Comunicación Audiovisual en la Universidad Pompeu i Fabra, tras lo que luego pasó por Londres y Tánger, ciudades en las que empezaron sus obras como cineasta.
Si bien, sus orígenes siempre estuvieron muy presentes. Y cuando tuvo la ocasión reformó la Casa Quindós, la vieja de sus abuelos en la aldea Vilela de Navia de Suarna, donde surgió la idea de ‘Sirat’, su último trabajo con el que se ha llevado varios premios (entre ellos en el aclamado Festival de Cannes) y la doble nominación a la estatuilla dorada.
Un sitio de cuento con gastronomía particular
Navia de Suarna es un pequeño municipio de Os Ancares, un lugar montañoso, con bosques idílicos, valles y laderas de Lugo cuya gastronomía se basa en productos de temporada y proximidad, con los que se elaboran recetas que tratan de conservar y homenajear la memoria histórica y el origen de esa zona. Embutidos elaborados por la tradición de la caza y la matanza en la zona, castañas, el pan de centeno, las empanadas de liscos (elaborada con tocino y embutidos) son de lo más típico y algo característico del lugar.
Al igual que también los guisos de caza, el caldo gallego, la miel… y la típica rosca, dulce tradicional por excelencia, que a cualquier autóctono de la zona, y de seguro al propio Oliver Laxe, le hace rememorar esa infancia y arraigo hacia el lugar. Por eso, visitar restaurantes como el Caserío Meiroi, A Casa do Chao o la Pulpería A Escola no resulta extraño ya que se trata de un viaje gastronómico a los orígenes.
Una experiencia gastronómia
Un caserío convertido en restaurante donde “las prisas se desvanecen”. Así se describe en su propia web el Caserío Meiroi, un enclave idílico en plena naturaleza que mezcla además los productos del huerto y de la ganaría propia, cultivados de forma ecológica. Su cocina es “sencilla y auténtica”, trasladando a los platos la tradición familiar culinaria de la zona, que desde hace unos años, además, tiene un significado aún más especial.

En 2018 sufrió un incendio que lo arrasó todo y que hizo que los vecinos acabasen volcándose en su reconstrucción. De ahí la frase que ahora preside el comedor principal: “Lo más hermoso de este proyecto es la energía y la ilusión de aquellos que hicisteis posible el resurgir de este lugar. Gracias por vuestro apoyo y por ser parte del Caserío Meiroi”.
En pleno Ancares y rodeado de naturaleza se encuentra A Casa Do Chao, un restaurante que une la gastronomía típica de la zona con la cocina gallega tradicional de lugares más costeros. De ahí que uno pueda degustar desde un buen pulpo hasta un solomillo o un plato típico convertido en comida fusión.
Su origen surgió para dar de comer a las cabañas de la zona, sin embargo, se ha convertido en todo un reclamo para aquellos que deciden ir de visita aunque no hagan noche. Por eso, reservar previamente se ha convertido en algo fundamental para disfrutar de esta experiencia gastronómica.
Por último, ubicado en el antiguo colegio de A Proba, se encuentra la Pulpería A Escola, un restaurante al que da nombre precisamente ese enclave en el que se encuentra y en el que, además, uno puede hospedarse ya que también es alojamiento. “Platos preparados con mimo y productos de proximidad”, según indican en su propia web, es lo que uno puede degustar si visita este restaurante en el que, como su nombre indica, uno puede probar su pulpo, pero también una amplia carta con platos tradicionales entre los que, eso sí, son muchos los que en las reseñas destacan sus croquetas.
