El restaurante para amantes del fútbol donde puedes encontrar a jugadores del Barça
Está ubicado en el centro de Barcelona y ofrece cocina mediterránea con un toque japonés en un ambiente exclusivo con reliquias del fútbol.
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Imagínate entrar a comer a un restaurante y que en la puerta uno se tope con Lamine Yamal o el propio Hansi Flick. Que tras cruzar el umbral y adentrarse en sus entrañas, hay un santuario futbolístico con camisetas firmadas por Diego Armando Maradona, Johan Cruyff, Andriy Shevchenko o Marco van Basten. Que hay botas de fútbol usadas por jugadores de La Masía y, cómo no, camisetas del propio Lamine Yamal, de Pedri, Araujo, Casadó, Bernal… y hasta de Messi. Un templo que une el fútbol y la gastronomía y que es una realidad en Barcelona.
Se trata de Gaudim, un lugar donde, seas o no amante del fútbol, puedes degustar una fusión de cocina mediterránea y japonesa, donde incluso puedes ver en directo cómo se van elaborando tus platos. Y que se ha convertido en uno de los sitios favoritos de los jugadores culés.
Reinventado tras más de una década
Este restaurante abrió sus puertas en el centro de Barcelona, concretamente en la calle Aragó, en el año 2013. Y lo hizo como una pequeña taberna. Pero con su buen hacer y el paso del tiempo, poco a poco ha ido creciendo hasta convertirse en uno de los restaurantes más destacados de la Ciudad Condal. Por su cocina y también por su ambiente.
Y es que es un sitio elegante, pero a la par cálido y acogedor, cuya decoración -casi como ocurre con su cocina- también es de fusión, pues mezcla el arte con la colección de piezas deportivas del chef, Semi, quien junto a su mujer, regenta este establecimiento que ha encandilado a la plantilla culé y a todo el que lo visita. Porque además, su cocina a la vista hace que uno pueda ver el paso a paso del proceso de elaboración de cada plato.
Fusión mediterránea y japonesa a precio asequible
La propuesta gastronómica de Gaudim es una especie de fusión con un papel principal de la cocina mediterránea, a la par que cuenta con influencias de la gastronomía japonesa. Algo cuyo resultado da una carta con personalidad en la que se pueden encontrar desde platos más clásicos y tradicionales hasta elaboraciones más innovadoras.
Carpaccio de pez limón, erizos de mar o mini hamburguesas de wagyu a la brasa -de las opciones favoritas de Lamine Yamal, todo hay que decirlo- son algunos de los entrantes que uno puede escoger. Aunque también hay variedad de productos del mar como tataki, tartar o atún rojo Balfegó.
Como platos principales uno puede escoger desde paellas, ya sea de marisco, cordero o bogavante, hasta una extensa oferta de carnes gourmet. Y no, no cuenta con precios desorbitados. De hecho, los entrantes van desde los 12 euros que cuestan los pimientos del piquillo rellenos de ternera y manzana hasta los 29,90 euros que vale el pulpo gaudim con patata. Los carpaccios y tartar rondan los 30 euros y la paella de marisco está a 24,50 euros por persona.
Un reclamo para los amantes del fútbol
Gracias a la pasión del chef por el fútbol, más allá de por su cocina, este sitio se ha convertido en todo un reclamo gastronómico de Barcelona para aquellos enamorados del balón, al igual que le ha pasado a los jugadores y miembros del staff del Barça que se han convertido en asiduos del que ya es considerado como uno de los templos de fútbol a nivel gastronómico de la Ciudad Condal.