El restaurante gallego con menú a 14 euros donde comes con otros en la mesa de la cocina
La Taberna de Montse demuestra que en Galicia se come muy bien y a buen precio
El restaurante en un pueblo de 100 habitantes en el que Adela te da de comer sus guisos en el salón de su casa
Allí donde Galicia y Asturias se juntan y se confunden por su belleza hasta parecer la misma tierra, pero con distinto nombre hay un restaurante único. En esa región donde el horizonte está recortado por las crestas de sus innumerables montañas está La Taberna de Montse, un local donde el diseño del plato tiene que ver con el contenido que lleva y no con la moda o el estilismo. Situado en Orrea, al pie de la carretera N-640, este negocio es un chigre de los de toda la vida.
Los chigres, que es como se conoce coloquialmente a las sidrerías en Asturias, son sitios con fama de que en ellos se come bien. Y éste no es una excepción a la vista de las opiniones de sus clientes. De hecho, el influencer asturiano Senen Morán pasó por allí y quedó encantado de lo bien que se comía, por su precio, 14 euros y, sobre todo, por su peculiaridad: se puede comer en la propia cocina del restaurante.
Montse Castiñeira, que así se llama la dueña, es la encargada de la cocina de este negocio familiar que tiene siete décadas de historia a sus espaldas. Un restaurante que se ganó su clientela gracias al boca a boca y al buen hacer de su cocinera. El trato familiar influyó, pero sin duda uno de sus mayores reclamos es la posibilidad de comer alrededor de su cocina de leña.
De hecho, aunque dispone de un comedor al uso, lo cierto es que el espacio habilitado en la cocina para comer es lo más demandado. Sentados alrededor de una mesa de cocina, los clientes pueden ver cómo Montse atiende los fogones de donde salen todos los platos que se ponen en el restaurante.
Una peculiaridad, que con Montse, se convierte en familiaridad. Si ve que un plato gusta, la cocinera invita a repetir. No es raro verla preguntar a los comensales“¿Quieres más?”. El buen trato y la cercanía llevado a la excelencia.
Y si su cercanía es una de sus señas de identidad, la calidad de sus platos es otra. Se puede comer todo tipo de recetas típicas gallegas, siendo además especialista en platos de caza y en todo tipo de carnes. Eso sí, mejor reservar. La alta demanda que experimenta recomienda ser previsor para no quedarse sin sitio en uno de esos lugares auténticos que todavía resisten. Y encima, por sólo 14 euros por persona.