Rubén en el 'Templo Maldito'
Rubén se vistió con sus mejor modelito para la gala, pero su esfuerzo fue en vano, ya que nada más entrar en el 'Templo Maldito' recibió una gran ducha de una especie de masa pastosa que no le hizo ninguna gracia. El siguiente paso fue cruzar la urna que contenía serpientes, lagartos, arañas y demás insectos poco agradables. El concursante no pudo ocultar su miedo y su repulsión ante dichos animalitos, pero aún así recogió todas las piedras que encontró allí. El peor momento que pasó Rubén, mucho más que las vueltas que tuvo que dar en la rueda del sacrificio mientras nominaba, fue cuando tuvo que adentrarse en el barro. El concursante tiene una manía un tanto extraña, no le gusta nada mancharse las manos, pero aunque quejándose y a regañadientes, no le quedó más remedio que hacerlo para conseguir más piedrecitas.
