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Kristian iba a recibir un premio pero se convirtió en una responsabilidad. El concursante tenía que elegir entre dos aspirantes a entrar en ‘Gran Hermano catorce’. Se trataba de Miriam y Dobromira, dos mujeres que, subidas en una rueda giratoria, tenían que gritar durante unos segundos sus motivos para entrar en la casa. Kristian no sabía qué decir, pero pronunció el nombre de Miriam. La rueda se paró y el concursante se quedó ante Dobromira que no podía evitar las lágrimas. Él se disculpaba y ambos lloraban: “no sabía qué decir”, decía él; “no pasa nada, tenías que elegir”, le tranquilizaba ella.













