Joaquín y Fulgencio aceptan la invitación
Solo unas piernas eran su pista para adivinar quién se escondía en el remitente del mensaje que les había llevado hasta 'Hay una cosa que te quiero decir'.
Solo unas piernas eran su pista para adivinar quién se escondía en el remitente del mensaje que les había llevado hasta 'Hay una cosa que te quiero decir'.