Viaje en moto de la mano de Loewe

La pasada semana comenzamos un viaje en moto de la mano de Loewe y cuatro protagonistas a los mandos de sus Harley Davidson.
El objetivo era completar la distancia que separa Toledo de Cádiz y hacerlo a través de carreteras secundarias. Aquellas que mantienen la esencia, lo genuino. Una ruta por diferentes paisajes y olores. Un camino hacia la libertad que refleja a la perfección el nuevo perfume de la casa española: Cedro.
Todo empezó en Toledo, una ciudad en la que hace varios siglos convivieron de forma ejemplar varias culturas. Una armonía que ha servido de inspiración a los creadores de la fragancia.
Desde allí, y escoltados por varios Bentley, arrancó el periplo de los motoristas. Personajes con profesiones muy diferentes que viven en esta clase de trayectos experiencias inolvidables.
Después de pasar por Ciudad Real y Puertollano la caravana se adentró en plena Sierra Morena. El paisaje mutaba y las sensaciones eran diferentes. La primera parada en el camino se produjo en Montoro, Córdoba. Era tiempo para almorzar y reponer fuerzas.
Y desde ahí, rumbo a Antequera. El albero de la plaza de toros aguardaba a nuestros personajes y al icono del perfume, encarnado en la figura del modelo Paolo Henriques.
Al anochecer, en el restaurante del coso taurino, la cena esperaba a los protagonistas. Entre ellos se encontraba el cheff Sergi Arola, poseedor de varias estrellas Michelin, y Emilio Valeros, creador del perfume Solo Loewe. Una combinación de genios que compartiendo mesa y mantel mostraron toda su creatividad.
Unas claves que el responsable de crear el perfume nos explicó al día siguiente, mientras el amanecer inundaba los paisajes con su luz.
