Málaga

Andalucía no halla casos de meningitis en el entorno de la niña de cinco años fallecida en Málaga

La niña fallecida por meningitis ingresó en el Hospital Materno Infantil de Málaga. Archivo
Compartir

La Delegación Territorial de Sanidad de la Junta de Andalucía en Málaga ha descartado la detección de casos de meningitis bacteriana en el entorno familiar y educativo de la niña de cinco años natural de Vélez, Málaga, que falleció el pasado lunes 20 de abril en el Hospital Materno Infantil de la capital por este motivo, aunque las pruebas realizadas no han podido confirmar aún cuál es la variante o serotipo de la enfermedad.

Fuentes sanitarias explican que las infecciones bacterianas graves como la meningitis pueden evolucionar rápidamente hacia un cuadro de sepsis, una respuesta extrema del organismo frente a la infección.

PUEDE INTERESARTE

Un protocolo claro

La menor ingresó el lunes en el Materno Infantil procedente del Hospital Comarcal de la Axarquía. La Junta informó de que llevó a cabo "los trabajos de profilaxis necesarios en todo el entorno de la menor para prevenir posibles contagios". Así, se contactó con la familia y con el entorno escolar a tal efecto.

El protocolo ante este tipo de casos es claro: se busca confirmar que la cohorte expuesta (contactos estrechos) está protegida, aspectos compatibles con que se trate de una meningitis bacteriana. Todo este trabajo se realizó al completo durante el pasado martes 21 de abril.

PUEDE INTERESARTE

La meningitis se manifiesta con fiebre, dolor de cabeza intenso y afectación del estado general, así como rigidez de cuello, vómitos, somnolencia o confusión y fotofobia. Para confirmar el diagnóstico, se realiza una punción lumbar y se extrae líquido cefalorraquídeo para analizar. En laboratorio se cultiva la muestra. Tras unas 24 horas, a veces más, el análisis orienta sobre si se trata de una variante vírica o bacteriana.

Las meningitis bacterianas suelen requerir el control de contactos mediante quimioprofilaxis con antibióticos. Los epidemiólogos analizan además el estado vacunal y el grado de protección del entorno con el fin de limitar posibles cadenas de transmisión.

Prevenir los contagios

Cuando se detecta un caso, se suele notificar al centro de salud y se activa el protocolo de la cohorte expuesta: se comprueba si el entorno íntimo está vacunado o no o si ha habido contacto, porque el fin, según las fuentes, "es evitar que se propague" la enfermedad. Se estudia la guardería o colegio y el entorno familiar con el fin de "aislar todo lo que ocurre", así como los médicos y enfermeras que tratan al afectado, un trabajo que habitualmente hacen los epidemiólogos de Atención Primaria en coordinación con Salud Pública. En el hospital se encarga Medicina Preventiva.

La información serológica definitiva, sea del tipo de que se trate, será fundamental para la eficacia de futuras vacunas. Las fuentes afirman que el protocolo incluye a padres, hermanos, compañeros de colegio, clase o guardería. Sólo se prescribe la quimioprofilaxis a pacientes de riesgo, es decir, quienes tienen más posibilidades de presentar síntomas que una persona normal.

El calendario de vacunación infantil en Andalucía incluye vacunas frente a algunos de los principales agentes causantes de meningitis bacteriana, dentro de las estrategias de prevención de la enfermedad.

Tres casos de meningitis en Málaga

Los datos del último Boletín Epidemiológico Semanal (BES 0726) reflejan una situación de estabilidad para la Enfermedad Meningocócica Invasiva (EMI), término médico que engloba tanto la meningitis como la sepsis, con tres casos registrados en la provincia de Málaga en lo que va de 2026, la misma cifra que en el mismo periodo del año anterior.

Aunque las autoridades sanitarias aún deben confirmar el serotipo exacto mediante pruebas de microbiología, el informe de la Consejería de Salud destaca que el serogrupo B sigue siendo el predominante en Andalucía, mientras que el perfil de mayor riesgo de mortalidad se desplaza hacia los mayores de 65 años, con una letalidad del 30,1%, frente al 6,8% registrado en menores de 15 años.