El alcalde de Bédar, roto al explicar cómo sus vecinos han muerto en una "ratonera de fuego": "A algunos los he casado yo"
Ángel Francisco Collado fue puerta a puerta avisando a sus vecinos y evacuando barriadas ante el peligro del fuego
El peligro del pasto seco y las pendientes escarpadas en el incendio en Los Gallardos, Almería: "El fuego se convierte en un polvorín"
El incendio de Los Gallardos, en Almería, mantiene en vilo a toda una sociedad tras convertirse en uno de los más letales de la historia del país. Ya son al menos 12 los fallecidos y 23 los desaparecidos por este trágico fuego que se inició en la tarde de este jueves debido a la rotura de un cable eléctrico. El viento hizo que las llamas se propagaran rápidamente y avanzaran hasta 14 kilómetros en solo dos horas. Informan en el vídeo Yolanda Bernardo y Ana Martín.
Una de las localidades más afectadas es el pueblo de Bédar y sus barriadas, donde ayer no había tiempo que perder. "Nos empezamos a poner en contacto con los vecinos del pueblo, puerta a puerta, evacuando a la gente, evacuando la barriada del Pinar", recuerda Ángel Francisco Collado, alcalde de esta localidad de cerca de 1.000 habitantes.
"Hubo muchos nervios y mucho temple porque estábamos intentando salvar vidas", añade. El fuego le sorprende en la evacuación, ya que "una lengua de fuego" cortó la carretera. Esa lengua puso ser la que sorprendió en la huida en coche a cuatro británicos.
"Un vecino les dijo que se metieran en su casa, que iban a estar protegidos, pero no le hicieron caso"
"Los primeros fallecidos que hubo salían por una vía que se incorpora a esta carretera", apunta Francisco Collado. El viento se une como enemigo y aún así hay vecinos que dudan, que se resisten a abandonar sus casas. Un grupo de nueve personas acorraladas terminan saliendo, pero parece demasiado tarde.
"Un vecino les dijo que se metieran en la suya, que iban a estar protegidos. No le hicieron caso. Estos fallecieron y estos vecinos que le ofrecieron su casa siguen con vida", insiste el alcalde. Siete fallecidos, dos más heridos que son trasladados al Hospital Virgen del Rocío de Sevilla. Para Ángel, un vecino más, es duro hoy estar entero. "Algunos de ellos los he casado yo y la verdad que muy triste", confiesa. Un alcalde que está deseando volver de nuevo a su pueblo e ir casa por casa para asegurarse de que no hay más vecinos a los que llorar.