Cuelgan patas y orejas de cerdo en el terreno de la mezquita del Polígono Sur de Sevilla
La comunidad musulmana tiene prohíbido consumir cerdo ya que el islam lo considera 'un animal impuro'
Junto a los restos de cerdo han aparecido carteles de rechazo a la construcción: "Mezquita no"
El solar del Polígono Sur donde la Fundación Mezquita de Sevilla tiene previsto construir un gran centro cultural islámico ha amanecido en los últimos días con la aparición de varias patas y orejas de cerdo, un animal prohibido por la religión islámica al ser considerado impuro.
Los restos de cerdo han sido colgados en las vallas que delimitan la futura obra, junto a varios carteles con pintadas con una cruz y el texto "mezquita no", en señal de rechazo hacia la construcción del templo.
Se trata de un acto de rechazo contra los lugares de culto islámico y que la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) considera como delito de odio.
El Corán prohíbe la carne de cerdo por considerarlo un animal 'sucio' y transmisor de enfermedades. Es la única carne vetada para los musulmanes, mientras el resto debe ser halal, es decir, sacrificada según el rito islámico: orientado a La Meca, degollando la yugular y desangrando al animal para evitar su sufrimiento. También tienen prohibido cualquier otro animal que haya muerto de forma accidental o sacrificado "en nombre de otro que no sea Dios". En Sevilla hay carnicerías halal, por ejemplo en la Macarena.
Vox paraliza la obra
La aparición de las patas y orejas de cerdo en este terreno se produce pocos días después de que el Ayuntamiento de Sevilla bloqueara la concesión de la licencia de obras para este centro cultural islámico tras un recurso interpuesto por Vox.
El expediente fue retirado de la orden del día de la Comisión Ejecutiva de la Gerencia de Urbanismo el pasado viernes "a la espera de recibir un informe técnico-jurídico", según informaba el portavoz municipal, Juan Bueno
La decisión fue tomada tras un recurso del grupo Vox en el Ayuntamiento solicitando la paralización del proyecto. En su recurso, el grupo municipal alegaba un incumplimiento del PGOU y pedía abrir una consulta ciudadana para que se ajustase a la normativa, lo que implica rehacer el proyecto.
"Estamos en contra de la islamización de los barrios y vamos a hacer todo lo que esté en nuestra mano para oponernos”, declaraba en el Parlamento de Andalucía el portavoz de Vox en Andalucía, Manuel Gavira.