En España está totalmente prohibido esparcir cenizas en las vías públicas, pero se pueden dejar en el mar cumpliendo una serie de requisitos
Las empresas funerarias cada vez tienen más demanda de este servicio: funerales en altamar para dar el último adiós desde una embarcación
Cada vez son más las familias malagueñas que eligen el mar como escenario para la ceremonia de despedida de sus seres queridos. El Puerto Deportivo de Fuengirola y el de Marbella, en Málaga, se han convertido en los puntos de partida habituales para esta especial forma de dar el último adiós que está en auge en la provincia.
La tendencia se intensifica durante los meses de verano, de mayo a septiembre, y las empresas funerarias están teniendo una mayor demanda de este servicio en los últimos dos años. Durante el resto del año, organizar este tipo de ceremonias requiere aproximadamente una semana. En julio y agosto, el plazo puede alargarse hasta dos o tres semanas.
Funerales en altamar
Hay personas que reservan este tipo de despedida para pasar un rato a solas con el difunto. También hay familias enteras que suben a bordo de un barco para la ceremonia. Se puede hacer de motu propio, desde una embarcación particular, pero las empresas del sector ya ofrecen la opción de recoger a los asistentes en puertos cercanos y desplazarse hasta la zona autorizada para dejar las cenizas.
Los datos reflejan el auge de esta modalidad. Una encuesta reciente indica que el 67,5% de los participaness considera que los funerales del futuro serán más únicos y personales. En términos absolutos, los servicios de despedida en altamar han pasado de 440 en 2024 a 585 en 2025, un incremento de más del 30% en solo un año. En España, unas 240.000 familias se deshacen cada año de cenizas de sus difuntos.
¿Se pueden lanzar las cenizas al mar?
Existe una creencia extendida de que es ilegal depositar las cenizas en el mar. Sin embargo, en términos generales, esparcir cenizas en España está permitido siempre y cuando se cumpla con una serie de requisitos.
No existe una ley estatal única, pero cada comunidad autónoma o Ayuntamiento tiene una regulación diferente. El Gobierno solamente exige una declaración de responsabilidad a las empresas que se dediquen al vertido de urnas o cenizas funerarias al mar.
Incumplir los requisitos puede suponer multas. Por ejemplo, en muchas localidades está prohibido esparcir cenizas en vías urbanas, parques o zonas de gran afluencia. Tampoco está permitido esparcir las cenizas de la urna desde la orilla de una playa.
Sin embargo, sí que se puede depositar la urna con las cenizas sobre la superficie del mar, sin lanzarlas al aire. Otro punto obligatorio en este caso es utilizar urnas biodegradables y, por supuesto, no dejar flores de plástico y otro tipo de residuos. Se puede, por ejemplo, acompañar los restos con pétalos de flores naturales.
La operación debe realizarse desde una embarcación, cumpliendo los requisitos establecidos y presentando una declaración responsable ante Capitanía Marítima. Además, la zona de depósito debe evitar hábitats marinos y especies protegidas
Multas de hasta 750 euros por lanzar cenizas
Las sanciones por esparcir cenizas sin permiso varían según el municipio y la gravedad de la infracción. Como referencia, la multa puede alcanzar los 750 euros en casos leves. En situaciones más graves, como hacerlo en zonas protegidas, las sanciones pueden ser más elevadas.
Las cenizas están consideradas legalmente como un residuo. Por eso, su vertido sin autorización se equipara a una infracción medioambiental.
Además de la multa, las autoridades pueden exigir la retirada de las cenizas si se han depositado en un lugar no autorizado, lo que puede suponer un proceso doloroso para la familia.
Dónde esparcir las cenizas de los fallecidos
Ante esta regulación, muchas familias optan por alternativas igualmente simbólicas, como depositar las cenizas en columbarios o integrarlas en proyectos ecológicos, como la plantación de un árbol con una urna biodegradable.
En cualquier caso, lo mejor es dejarlo en manos de las funerarias para que se encarguen de realizar todos los trámites necesarios y garantizar que todo salga bien. Así, lo único que deben hacer los familiares es entregar la documentación del difunto y despreocuparse en esos momentos de dolor.
