Andalucía

Los niveles de fosfatos disparan las alarmas por la calidad del agua en el norte de Córdoba: ha llegado a superar 22 veces el umbral máximo

El embalse de La Colada de El Viso, Córdoba. Europa Press
  • La estación de control del agua de El Viso lleva desde mayo registrando concentraciones de fosfato superiores a los límites de alerta

  • Durante el mes de junio se han registrado picos 55 veces por encima del nivel de alerta establecido en 0,40 mg/l para este compuesto

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CórdobaNo se trata de un problema puntual, pues la calidad del agua en el norte de Córdoba lleva arrastrando serios problemas al menos desde este pasado mes de mayo. Según los últimos datos registrados por la estación de control de El Viso y recogidos por el sistema SIRA Guadiana, las concentraciones de fosfatos han superado con creces los niveles máximos de alerta y ded alarma establecidos.

En concreto, los niveles de fosfatos medidos en el agua detectados entre el 1 y el 2 de septiembre se sitúan en 11,22 mg/litro, cuando el nivel máximo de alarma se sitúa en 1 mg/l y el nivel máximo de alerta en 0,40 mg/l. Eso significa que la concentración de fosfatos supera en más de 11 veces los niveles de referencia.

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Picos extremos

El problema viene de lejos pues la estación lleva recogiendo niveles de fossfatos por encima del umbral de alerta desde el pasado mes de mayo y la tendencia ha ido progresivamente en aumento. El pico máximo se registró el 6 de junio de 2026, con una concentración de fosfato en el agua de 22,2 mg/l, esto supone que multiplica en 22 veces el nivel de alarma establecido y 55 veces el nivel de alerta.

Según ha podido consultar Informativos Telecinco, se superaron los 20mg/l de fosfato en ocho días en el periodo analizado, y desde finales de mayo, se han detectado niveles críticos prácticamente todos los días. Estas cifras arrojan que no se trata de una situación excepcional, sino de un problema que se sostiene en el tiempo desde hace meses en el cauce.

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Eso sí, es importante tener en cuenta que se tiene que distinguir entre la calidad del agua en el medio ambiente, como la analizada, y la del agua que finalmente sale por los grifos de los hogares una vez que ha sido tratada y depurada en las plantas potabilizadoras.

Los elevados valores de este compuesto detectados en El Viso son un indicador preocupante sobre el estado del recurso hídrico y pueden dificultar su tratamiento, pero no bastan por sí mismos para afirmar que el agua que actualmente sale del norte de Córdoba no sea apta para el consumo.

Problema medioambiental

No obstante, la situación obliga a mantener la vigilancia sobre el abastecimiento. Asimismo, el exceso de fosfatos en el agua es un problema ambiental de primera magnitud porque acelera la proliferación masiva de algas y plantas acuáticas que, al descomponerse, agotan el oxígeno del agua y asfixian a peces y otras especies.

Este desequilibrio degrada los ecosistemas acuáticos y los mata. También compromete la calidad del agua para otros usos y favorece la aparición de algas tóxicas que sí podrían llegar a suponer un riesgo para la salud.

Además de los problemas del fosfato, los análisis del agua arrojan otros valores preocupantes. La conductividad del agua, que refleja la cantidad de sales y minerales disueltos, ha rebasado en todas las mediciones el nivel de alerta fijado en 1.500 microsiemens por centímetro, llegando a alcanzar picos de 1.565 μS/cm.

Tampoco se puede pasar por alto el nivel del pH, que ha sufrido un ascenso notable hasta situarse en 8,88 unidades, rozando peligrosamente el límite máximo de 9 unidades más allá del cual se activarían las alarmas sanitarias. Estos parámetros, sumados al exceso de fosfatos, dibujan un escenario de estrés hídrico que complica tanto el tratamiento del agua como su posterior uso y consumo.