Una mini galería de arte en el hueco de una fachada en Sevilla sorprende a los viandantes

  • El pintor Patricio Hidalgo está detrás de la obra

  • Una mini galería en el hueco de una llave de agua

  • Por las calles de Sevilla hay detalles que él ha ido dejando

Si pasa caminando por la calle San Luis, en Sevilla, en un hueco de la pared puede encontrar arte. Una mini galería que, si llega a fijarse, le sorprenderá. Era una antigua llave de agua que sólo guardaba la suciedad de quien no encontró una papelera cerca. Justo en ese pequeño espacio, Patricio Hidalgo, un pintor sevillano vio la oportunidad de crear algo, de crear arte.

“Me gusta la calle, darle al viandante la oportunidad de cruzarse con algo que le haga fijar la mirada”, confiesa a NIUS Hidalgo. No son muchos los que saben que es él quien está detrás de algunas obras repartidas por Sevilla y en alguna que otra ciudad por la que ha pasado.

En esta mini galería ha dejado sus dibujos originales y le ha puesto dos detalles: uno de su hija y, otro, del hijo de su amigo. El pequeño espacio se ilumina de noche con una especie de batería que instaló y que se carga con luz solar. Las redes sociales se han llenado de videos y hasta se han visto colas para asomar la cabeza al hueco.

Su arte por la ciudad

Su historia está ligada al flamenco, no es casual que en una administración de lotería también haya dejado su huella. “Fue el Bar Pinto, del cantaor Pepe Pinto, el marido de la Niña de los Peines”, relata. En este lugar se reunían los flamencos de la época y ha querido dejar un detalle en esos lugares donde ya no queda nada de ellos. Ahora, quien se fija, puede ver en la entrada el dibujo que él mismo pegó y que gustó a los dueños de la administración.

No se considera un artista pero para los ojos de los demás… diga usted qué es. Un creativo artístico, quizá. Se emociona cuando alguien que no conoce comparte algo de lo que ha hecho. “Recibir mensajes de desconocidos al encontrarse con algo que he dejado por la calle, es lo más bonito”, asegura.

Arte al alcance de todos

Le gusta el arte urbano y de ellos “tomo algunas técnicas”, explica. Fue así como se le ocurrió la idea de dejar arte por las calles. “Procuro no molestar”, dice, ni a propietarios de viviendas ni a edificios públicos.

En otra ocasión, utilizó sus serigrafías y las pegó en un muro como si fuera un cartel más. “En cuestión de horas las arrancaron para llevárselas a casa”, relata. Corrió la voz de que aquello estaba allí y, para su sorpresa, duraron muy poco. “Me gusta jugar con la palabra arte. El arte también puede estar aquí, al alcance de todos, no solo en los museos y en las galerías”. Esta es la razón por la que en un hueco lleno de basura el proyecta una mini galería, para que todos puedan disfrutar.

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