Cervelló, cuna 'pota roja' del expresidente Josep Tarradellas y de las carreras de montaña
Los caminos de tierra rojiza y la práctica del deporte caracterizan al pueblo, que vive disperso en varias urbanizaciones
La localidad barcelonesa es la única catalana que participa en 'El Grand Prix'
Un furgón de conservación de carreteras arrastra a un jabalí muerto por la vía atado con una cuerda en Barcelona
BarcelonaCon poco más de 9.300 habitantes, Cervelló es un pueblo entre la urbe y la naturaleza. Ubicado a pocos kilómetros al sur de Barcelona también es la entrada a la Sierra del Ordal, una cadena montañosa caracterizada por su bosque mediterráneo y tierra rojiza. Es también cuna de nacimiento de catalanes ilustres como el primer presidente de la Generalitat después del franquismo, Josep Tarradellas, o el dramaturgo catalán Frederic Soler Pitarra. Ha sido la única localidad catalana que ha participado en el programa 'El Gran Prix' de 2023.
A los pueblos vecinos de la comarca del Baix Llobregat les gusta burlarse de los cervellocenses con el mote de 'pota roja' (pata roja) en referencia a la tierra de color arcilla que puebla sus bosques. Los de Cervelló encajan el apodo con humor y orgullo, hasta tal punto que han bautizado así una de las carreras de montaña más conocidas de Cataluña.
La Pota Roja es un famoso evento deportivo en el que durante un fin de semana conviven la competición de trail y BTT, con gran afluencia de visitantes. "Somos un pueblo dormitorio, con muchas urbanizaciones, pero también de deportistas", explica Joan, un vecino que ha viajado como reserva al concurso del Grand Prix, que se emite en La 1 el lunes 7 de agosto. "Y también muy deportistas", añaden. Los equipos de fútbol, fútbol sala, baloncesto y 'runners' conforman parte de la vida de Cervelló organizaron la participación de la localidad.
El castillo que da nombre al pueblo
Los orígenes de Cervelló se remontan a un castillo documentado de principios del siglo X. Alrededor había varias masías dispersas durante siglos. Vivía en el castillo el linaje de los Cervelló, nobles que dieron nombre al pueblo.
La construcción de la carretera N-340 -la llamada Carretera de Cataluña- en el siglo XVIII por orden de Carlos III movilizó a esos payeses que se trasladaron cerca de la carretera y construyeron el núcleo urbano que se ha mantenido hasta nuestros días. Más adelante, se instaló allí la bodega de las Cavas Rondel, una de las fuentes económicas del pueblo en el siglo XX. Ahora es un almacén de una cadena de supermercados.