El presidente norteamericano ha abierto la puerta a la preocupación en el sector del vinol del aceite o del jamón.
Donald Trump está furioso con España. El no al uso de las bases militares de Rota y Morón para el conflicto con Irán, sumado a las reticencias del Gobierno a subir el gasto militar como el resto de la UE y sus reacciones a la intervención americana en Venezuela o Gaza, han provocado que el presidente de EEUU amenace a nuestro país con cortar el comercio.
Dice Trump que no nos necesita para nada, que somos un aliado terrible. Y sus palabras, bien es cierto, pueden quedar en bravuconería, pueden esconder un propósito negociador -Trump siempre lanza órdagos máximos cuando quiere algo-, pero hacen que sectores productivos españoles teman que se les cierre el grifo de las exportaciones. Y no es para menos.

Ahora mismo la balanza comercial favorece a EEUU. Además, las empresas españolas después de los aranceles comenzaron a buscar otros lugares donde poder exportar. Por eso, en 2025, mientras que las importaciones han subido un 7%, las exportaciones han bajado un 8%, aumentando el déficit comercial en un 34,4% en solo un año.
Importamos el gas -hemos duplicado lo que compramos a EEUU- nada menos que 4.000 millones de euros, petróleo por valor de 6.001 millones y medicamentos por 6.910 millones. Exportamos maquinaria por valor de 1.674 millones, medicamentos por 1.305 millones y aceite de oliva por 732 millones.
Los sectores más afectados si Trump actúa
Los productores de aceite tiemblan solo de pensar que Trump les corte el grifo de las exportaciones, informan A. Calvo, M. Pérez, S. García y A. Martín. Estados Unidos es su principal cliente fuera de la Unión Europea. "Es quitarnos más del 40% de nuestras exportaciones, estamos hablando de nuestro mejor cliente, sería muy duro para nuestro sector", informa Francisco García, vicepresidente de InfaOliva.
El presidente norteamericano ha abierto la puerta a la preocupación en el sector del vino. Hay bodegas que ya temen quedarse con las cajas para bebérselas ellos, como confiesa Javier Izurieta, responsable de exportación de Pazo de Señorans.
En primera línea de batalla también, el jamón. Estados Unidos puede poner trabas a las importanciones en las propias aduanas. Si se impone un gravamen al sector de la carne curada, nuestro país sería el único afectado.
El sector del automóvil no carbura si no puede importar los componentes tecnológicos made in USA. "Hay componentes que solo se fabrican en EEUU, paralizaría totalmente la cadena de suministro", alerta Josep María Vall, presidente del clúster de la Industria de Automoción de Cataluña.
El Gobierno pide calma y confía en la UE
El Gobierno recuerda que ahora mismo no hay ninguna medida concreta que afecte al comercio bilateral. Y que en todo caso, la respuesta sería en bloque de toda la Unión Europea responsable de la política comercial. Es más, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha insistido en el programa 'Todo es Mentira' que se tomarán las medidas necesarias. "Estamos de la mano de las empresas y sectores sociales preparados para amortiguar si es que hubiera cualquier medida o elemento de impacto". Lanza un mensaje de tranquilidad. Y pide a que no adelantemos acontecimientos.

