El Gobierno estudia implantar el reconocimiento facial como medida para controlar el acceso de menores a las redes sociales en España
El Ejecutivo trabaja en un sistema de verificación de edad mediante biometría que podría incorporarse a la futura regulación
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Evitar que los menores de 16 años entren en redes sociales es uno de los grandes retos que se ha marcado el Gobierno, para lograrlo, el Ejecutivo trabaja en un sistema de verificación de identidad y edad mediante reconocimiento facial, una herramienta que ya ha sido probada en un proyecto piloto y que podría incorporarse a la futura normativa digital, según ha informado 'Euronews'.
La propuesta se apoya en un desarrollo técnico impulsado por expertos que colaboraron con el Ministerio de Juventud e Infancia en 2024, dentro de un grupo creado para diseñar entornos digitales más seguros. El sistema plantea que el usuario realice una breve verificación en vídeo, que se compararía con la imagen de su documento oficial, como el DNI o el pasaporte, para confirmar tanto su identidad como su edad.
Uno de los especialistas que participó en ese trabajo, Fernando Suárez, presidente del Consejo General de la Ingeniería Informática, defiende que este método permitiría evitar suplantaciones y el uso indebido de datos personales por terceros.
El mecanismo, explica, también podría extenderse a documentos como el NIE, facilitando así el acceso a ciudadanos extranjeros o turistas que utilicen plataformas reguladas en España
La iniciativa, sin embargo, llega en un contexto especialmente sensible. El uso de datos biométricos está limitado por la normativa europea y española, y cualquier despliegue a gran escala debería ajustarse al Reglamento General de Protección de Datos y a la legislación nacional. No es un terreno nuevo: en 2025, la Agencia Española de Protección de Datos sancionó a Aena por el uso de reconocimiento facial en aeropuertos sin los estudios previos exigidos, lo que reavivó el debate sobre los riesgos de esta tecnología.
Especialistas en tecnología recuerdan que los menores pueden encontrar múltiples vías para esquivar los controles, desde aplicaciones fuera del ámbito regulado hasta sistemas alternativos de comunicación
Esto lo que plantea son dudas sobre si este tipo de herramientas podrá cerrar realmente el acceso de los más jóvenes a las redes. Por ahora, el sistema está listo desde el punto de vista técnico, pero su aplicación dependerá de la tramitación de la futura ley y de las decisiones que adopte el Gobierno. El debate, mientras tanto, sigue abierto entre quienes priorizan la protección de los menores en internet y quienes alertan sobre los riesgos para la privacidad y el uso masivo de datos biométricos.