El miedo al espionaje de China no impide que las tecnológicas dependan de sus chips y memorias para móviles y consolas
El coste de las memorias y el almacenamiento de los nuevos Iphone supondrá 200 euros más en los costes de fabricación
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Las grandes empresas tecnológicas occidentales se enfrenta a un doble problema. Por un lado está el riesgo de depender tecnológicamente de China, pero, al mismo tiempo, necesitar sus soluciones técnicas, De fondo, el miedo al espionaje de la gran potencia asiática.
La dependencia es tal que Occidente necesita los chips y las memorias para seguir fabricando sus productos más avanzados, dado que los chips más poderosos y potentes se desvían a la Inteligencia Artificial.
Incrementos de costes en China
Ante esta escasez, grandes compañías tecnológicas están recurriendo a memorias fabricadas en China para contener el incremento de costes y evitar que los precios finales se disparen aún más.
Apple es uno de los ejemplos más visibles. La empresa está probando memorias chinas en algunos de sus productos, como el iPhone, para amortiguar el impacto de la falta de componentes. Aun así, el salto de costes entre el iPhone 17 Pro y el 18 Pro es notable ya que el coste de fabricación pasa de 582 a 726 dólares, una diferencia que para el consumidor se traducirá en casi 200 dólares adicionales.
El encarecimiento no afecta solo a los teléfonos móviles. El Surface Pro de Microsoft experimentará una subida mucho más pronunciada, pasando de 600 a 1.599 dólares, prácticamente el doble. En el sector de las consolas, el impacto también es evidente ya que la Nintendo Switch 2 aumentará su precio en 50 dólares, de 499 a 549, mientras que la PlayStation 5 Pro lo hará en 150 dólares, pasando de 750 a 900.