Hace cincuenta años de 1976, pero sigue siendo en la actualidad la gran edad de oro del rock y del punk

Hace cincuenta años de 1976, pero sigue siendo en la actualidad la gran edad de oro del rock y del punk
Imagen de archivo grupo de grupo Hotel California. Informativos Telecinco
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Hace cincuenta años, 1976 se convirtió en un año clave para la historia de la música. Fue entonces cuando vieron la luz algunos de los discos más influyentes y emblemáticos de todos los tiempos. No uno ni dos, sino una veintena de trabajos icónicos que marcaron un antes y un después en distintos géneros y generaciones.

Entre ellos destaca “Hotel California”, uno de los álbumes más reconocibles de Eagles

Un disco que se convirtió en refugio musical para millones de oyentes y que sonó en las radios con la fuerza de un auténtico huracán, consolidándose como uno de los grandes símbolos del rock de los setenta.

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Ese mismo año también nacía una revolución, el primer disco de Ramones, inconfundible por su crudeza y velocidad, dejó claro desde el primer acorde que iba a hacer historia. Con su estética de chupas de cuero y actitud desafiante, aquellos cuatro músicos dieron forma a un nuevo lenguaje musical y alumbraron el punk, junto a un grito que ya es eterno: Hey, ho, let’s go.

A esa escena neoyorquina se sumó Blondie, con un debut que se fue forjando en los clubes y garitos de la ciudad. Su sonido fresco y su carisma terminaron por completar un movimiento que redefinió la música popular y la cultura urbana de la época.

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Pero 1976 fue mucho más que punk y rock, Bob Dylan lanzó uno de sus trabajos más celebrados, mientras Stevie Wonder firmaba otra obra maestra

En España, en plena transición tras la muerte de Franco, la música también se convirtió en un espacio de libertad. Carlos Cano alzó la voz con letras cargadas de poesía y compromiso, en un contexto en el que cantar era, más que nunca, un acto político y cultural.

Todos ellos hicieron de 1976 un año de alto voltaje, una cosecha musical irrepetible que, medio siglo después, sigue sonando con la misma fuerza y vigencia. Un año que, como dirían AC/DC, fue sencillamente de alto voltaje.