Carlota Casiraghi se estrena como escritora con 'La fêlure': así es la princesa adicta a los libros, la filosofía y la moda
La portada, ilustrada con un dibujo de ramas de árbol, es un homenaje a su abuela Grace Kelly
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La princesa Carlota Casiraghi, a sus 39 años, la hija de Carolina de Mónaco, ha presentado esta semana en París su primer libro. No es una biografía ni habla de su familia, sino de su pasión por los libros, como su admiración por Marguerite Duras y Scott Fitzgerald. Ella apenas cuenta nada de su vida privada, una vida que ha estado desde que nació expuesta a la prensa rosa, hija de Carolina de Mónaco.
Nunca se ha conformado con nacer en una familia privilegiada. Estudió Filosofía y es una apasionada de la literatura. Y esto es lo que le ha llevado a escribir La fêlure, que se puede traducir como 'la fisura o la grieta'. En él, Carlota Casiraghi reflexiona sobre los escritores y poetas que le han marcado, como Francesco Fitzgerald, François Sagan o Balzac.
La portada, ilustrada con un dibujo de ramas de árbol, es un homenaje a su abuela, Grace Kelly, la actriz norteamericana, que escribió también un libro sobre la naturaleza.
Carlota Casiraghi y su primer libro en solitario
Desde pequeña, dice Carlota Casiraghi, sintió que a través de la palabra podía hacer presente lo ausente. La primera gran ausencia, la de su padre, que murió en un accidente náutico cuando ella tenía solo cuatro años. Y sobre esa pérdida, entre otros temas, habla en su primer libro en solitario. Cuenta que a Stefano Casiraghi le escribió cartas. Eran su refugio temporal, del que tuvo que salir al ver que se estaba aislando en una burbuja de melancolía.
Reflexiones de la princesa filósofa que estudió en la Sorbona y que ha hecho de ese saber filosófico uno de sus principales encantos. Se confiesa adicta a los libros y combina a Baudelaire o Platón con su gusto por la moda, pero sin dejarse engañar por las apariencias del lujo. "Esas lentejuelas no son más que un engaño destinado a ocultar nuestra fragilidad", escribió en un cuaderno de notas, icono de elegancia tímida.
La intelectual de los Grimaldi es muy celosa de su vida privada y entre libros, más que entre cámaras, ha construido sus relaciones sentimentales, la última con otro escritor. Las letras y el arte son los motores de su vida.